domingo, 31 de julio de 2011

Si EE.UU. vende armas a Taiwán, el gobierno chino responderá apropiadamente

Durante la noche del 28 de julio, el agregado de Defensa de la Embajada de China en EE.UU. declaró durante una entrevista que, si el gobierno de EE.UU. procede a la venta de armas a Taiwán, el gobierno chino responderá apropiadamente. El tipo de reacción dependerá de la naturaleza y la escala de la venta.

En la noche del 28 de julio, tuvo lugar en la Embajada de China en Washington una gran recepción para celebrar el 84º Aniversario de la fundación del Ejército Popular de Liberación.

Durante la recepción, el agregado de Defensa de la Embajada, Zhao Ning, fue entrevistado por la prensa. Al hablar sobre la cuestión del desarrollo del portaaviones chino, el diplomático expresó que esa nave no sólo ayudará a mejorar el nivel tecnológico de la defensa nacional, sino también el nivel industrial del país. El portaaviones es un gran proyecto de inversión, muy positivo para estimular la economía. Es un paso que debe tomar el país en su desarrollo, pues no sólo beneficia al ejército, sino a todo el pueblo.

En cuanto a la gran atención que ha suscitado el proyecto en el país, algunos han hablado del “complejo del portaaviones”, y es comprensible, dijo Zhao. Sin embargo, se trata de un fin defensivo y no representa una amenaza para ningún país. La entera política y estrategia de defensa del país y las decisiones militares tienen que ver con esto. Ningún país puede sentirse preocupado porque China se esté desarrollando.

Acerca de la venta de armas a Taiwán por parte de EE.UU., Zhao Ning expresó que la actitud del pueblo y el gobierno chino es unánime y que se oponen firmemente a la venta de armas a Taiwán por parte de cualquier país, porque es una injerencia en los asuntos internos de China. Si el gobierno de los EE.UU. procede de ese modo, el gobierno chino reaccionará de manera adecuada. La posición china es muy clara, expresó Zhao. El tipo de reacción dependerá de la naturaleza y la escala de la venta, la cual, además, viola el acuerdo de ambos jefes de Estado en cuanto a las relaciones de beneficio y respeto mutuo. Esto también va en contra de la situación excelente del desarrollo pacífico a ambos lados del estrecho de Taiwán, y es un asunto que no sólo hiere los sentimientos del pueblo chino, sino también daña seriamente la confianza mutua entre China, EE.UU. y sus ejércitos. Por eso, la parte china exige al gobierno norteamericano estudiar seriamente el problema y no hacer nada que vaya en detrimento de las relaciones bilaterales.

Zhao Ning además acentuó que, en cuanto a esta venta de armas, algunas personas piensan que China sólo puede presentar una protesta u otro tipo de reacción, y que Estados Unidos puede actuar de manera arbitraria. Sin embargo, en la opinión de Zhao, si miramos hacia atrás, 30, 20 y 10 años atrás, la actitud de EE.UU. ha tenido cambios sutiles. Con el desarrollo del poder chino, el gobierno norteamericano ha debido considerar la actitud china, antes de decidir el tiempo, el modo, el número y la calidad de las armas que venderá a Taiwán. Si vemos hacia el futuro, en los próximos 10, 20 ó 30 años, Zhao Ning cree que el gobierno estadounidense tendrá más en cuenta la actitud del pueblo y el gobierno chino. Para finalizar, citó palabras de Deng Xiaoping al decir que el punto clave es que China se preocupe por sus asuntos, pues una vez que el país se fortalezca, tarde o temprano todos esos problemas se resolverán. Si alguien piensa que el hecho de que EE.UU. le venda algunas armas a Taiwán podrá detener a 1.300 millones de chinos, incluyendo a los compatriotas taiwaneses, de lograr el deseo de reunificación nacional, es una mera ilusión.

Zhao Ning reveló que durante la segunda mitad del año, un comandante del Ejército Popular de Liberación visitará los EE.UU., así como el almirante Robert F. Willard del Comando del Pacífico de EE.UU. visitará China, como resultado del acuerdo entre el Jefe del Estado Mayor de China, Chen Bingde, y el presidente del Estado Mayor Conjunto de los EE.UU., el almirante Michael Mullen. (Pueblo en Línea)

sábado, 30 de julio de 2011

Serbios levantan barricadas contra la OTAN



Euronews.- Pretendían prestar asistencia a las unidades de la OTAN estacionadas en los dos pasos kosovares fronterizos con Serbia, escenario en los últimos días de violentos enfrentamientos.

Pero finalmente los soldados han optado por replegarse después de que centenares de manifestantes serbios del norte de Kosovo bloquearan la carretera.

“Esto no pasará una segunda vez y si vuelven a bloquear el paso, entonces emplearemos la fuerza y así todo el mundo lo entenderá”, advertía el general Erhard Buehler.

La OTAN ha declarado los pasos de Jarinje y Brnjak, situados en un zona habitada por serbios que no reconocen la autoproclamada independencia de Kosovo, zona militar prohibida.

La tensión se disparó tras la irrupción el pasado lunes de tropas especiales enviadas por Pristina a estos pasos, desatando una ola de violencia que ya se ha cobrado la vida de un policía kosovar.





El Comercio (Ecuador)
.- Serbia y Kosovo, inmersos en un incidente fronterizo cuyas dimensiones se están extendiendo, endurecieron hoy sus posiciones hasta el punto de que Belgrado volvió a exigir el control de su antigua provincia separatista.

El Parlamento serbio, reunido hoy en una sesión extraordinaria en Belgrado, reiteró su posición y su objetivo final: la vuelta de la que fuera provincia separatista a territorio serbio.

Muchos diputados tuvieron que regresar de sus vacaciones para atender a la sesión extraordinaria del Parlamento.

En su boceto de resolución exigieron que Kosovo, que declaró unilateralmente su independencia hace tres años, vuelva a soberanía serbia y exigieron negociaciones entre Belgrado y Pristina, pero sin la mediación de la Unión Europea, sino de la ONU.

Los serbios acusan a las fuerzas de la ONU, la KFOR, y la comisión de la Unión Europea en el país, la Eulex, de partidismo a favor del gobierno de Kosovo y contra Serbia. Por su parte, el primer ministro kosovar, Hashim Thaci, señaló que "bajo ninguna circunstancia y a ningún precio se considera volver atrás".

Kovoso pasó página y abrió un nuevo capítulo al declararse soberano. A comienzos de semana, el gobierno de Thaci se hizo con violencia con el control de los pasos fronterizos de Jarinje y Brnjak, en el norte de Kosovo, hasta ahora en manos de la minoría serbia.

Los funcionarios serbios se habían negado a someterse al gobierno central de Pristina. Los serbios insisten en la devolución de su control, como exigió el viernes el presidente serbio, Boris Tadic.

De lo contrario, amenazó con congelar el diálogo con el gobierno de Kosovo mediado por la Unión Europea (UE). Los extremistas serbios quemaron el paso de Jarinje y desde entonces la KFOR asumió el control y declaró la zona como área militar.

Mientras, en la noche de ayer, la minoría serbia en el norte de Kosovo ganó una seria prueba de fuerza a las fuerzas internacionales: los soldados de la KFOR se retiraron del bloqueo instalado en la localidad de Rudare, al norte de Mitrovica, sin que se cumpliese el ultimátum que habían dado hasta las 16:00 horas para que los manifestantes serbios se retiraran.

Hoy sólo circulaban dos vehículos blindados de la KFOR para filmar a los manifestantes en las barricadas.

El comandante en jefe de la KFOR, Erhard Bühler, dijo que retiró los soldados "por última vez", en una decisión que fue tomada pensando en los ciudadanos, según explicó a la televisión kosovar. Y aseguró que la próxima vez empleará la fuerza para retirar el bloqueo. Cientos de serbios seguían bloqueando hoy la carretera de tránsito desde su bastión, Mitrovica, en dirección al norte, Serbia.

Las afirmaciones de la KFOR de que se había acordado con ellos la retirada de los obstáculos fue desmentida por el ministro serbio para Kosovo Goran Bogdanovic y el negociador jefe Borislav Stefanovic, que dijeron que mantendrán el bloqueo hasta que se cumplan las exigencias serbias. "Hoy decidí distanciarme del uso de la fuerza", dijo el comandante de la KFOR.

"Me he decidido en favor de los ciudadanos, porque sé que se han mezclado estructuras radicales y extremistas entre los ciudadanos, que incluso están armadas", explicó.

Independientemente de ello, los solados de la KFOR seguirán defendiendo la libertad de movimientos, anunció el militar sin ofrecer más detalles.

viernes, 29 de julio de 2011

Todo queda atado y bien atado

"El presidente del Gobierno ha tomado una decisión adecuada. España necesita un Gobierno fuerte que tome decisiones que la sitúen otra vez a la altura de los países más importantes de Europa". Francisco González, cacique del BBVA

Ya tenemos paripé para el 20-N. Buena fecha para la "fiesta de la democracia". Y como no creo en las casualidades en esto de la política, la fecha ha sido seleccionada con cuidado por los asesores del PSOE con vistas a la campaña electoral. Sí, ya saben, el PP son los fascistas y el PSOE un partido democrático, Rubalcaba hará entonces el papel de salvador, ese hombre que nos protegerá de los dobermans derechistas. Es la estrategia clásica de los impostores "socialistas", llevan décadas con la misma cantinela mientras saquean a los trabajadores, y por increíble que parezca todavía les resulta efectiva.

Y mientras tanto los banqueros están encantados con las elecciones, a fin de cuentas a ellos les da lo mismo: o ganan o ganan, Pepsi o Coca-cola. Como dice el usurero en jefe del BBVA, España necesita un gobierno fuerte, de esos que no se cansan de dar palos a los trabajadores mientras gritan aquello de "no hay alternativa". Aunque para eso siempre ha sido mejor el PSOE, les hacen menos huelgas. Si ya lo dijo Rajoy, a él se le va a alborotar el gallinero.

Este mismo usurero del BBVA, afirmó hace unos días que "hay que poner a este país a trabajar". Y en eso le doy la razón. Por ejemplo, si la Españeta fuese una democracia en lugar de un cortijo para los oligarcas, Paquito González dedicaría su vida a empleos productivos. A mí se me ocurre ponerlo a cavar zanjas en el desierto de Los Monegros. Con seguridad social, por supuesto.

Qué bien explicó Ehrenburg el problema de la Españeta, y no ha cambiado nada la cosa. Si ya lo dijo Franco, todo queda atado y bien atado.


¡CELEBRA EL 20-N VOTANDO POR TU EXPLOTADOR!

¡BOTÍN Y CIERRA ESPAÑA!


miércoles, 27 de julio de 2011

La OTAN atacará objetivos civiles en Libia

Lo sé. Al leer el titular de esta entrada pensarán que me he vuelto loco. Ya habrán visto imágenes de hospitales, escuelas, casas... destruidas por las bombas de la OTAN.

Pero eso eran fallos, daños colaterales, errores de las bombas inteligentes... Ahora viene lo "bueno", la OTAN afirma que va a atacar lo que ya está atacando pero a tumba abierta, con energías redobladas. Su razón es la de siempre, por lo visto Gadafi esconde bases operativas en las instalaciones civiles.

No deberíamos subestimar esta declaración de la OTAN. Lo mismo están pensando en devolver a Libia a la edad de piedra, literalmente. Tecnología para hacerlo no les falta. Sería una forma de asegurarse una derrota triunfante. Bien, los rebeldes son incapaces de ganar, los imperialistas no parecen dispuestos a llevar a cabo una invasión terrestre, pero ya de perder que sea a lo grande. En qué posición queda un país sin infraestructuras, con sus reservas monetarias en manos del enemigo y en el actual contexto geopolítico. Una victoria para el pueblo libio que será muy difícil gestionar y una derrota para los imperialistas de la que podrían obtener algún provecho. Y por cierto, los "rebeldes" en medio, porque estos sí que van a salir trasquilados en cuanto sus aliados les dejen con el culo al aire, y lo harán sin duda. Recordemos eso de Roma no paga traidores, al menos si ya no se les necesita.

Los imperialistas pensaban en un paseo, no creo que estén dispuestos a prolongar esta guerra por mucho tiempo.

http://www.youtube.com/watch?v=M48SN6b_jls&feature=feedu

lunes, 25 de julio de 2011

Propaganda anticomunista en RIA Novosti

Así trata RIA Novosti la historia:

http://sp.rian.ru/multiscript/20110719/149785930.html

Una vergüenza de principio a fin. No sé si tendrán paciencia para ver los 20 minutos que dura esta ignominia de Novosti, así que resumo muy por alto.

Empiezan glorificando la época zarista, intentando vincular sutilmente aquellos tiempos con los actuales:

"En los doce años de su carrera en las altas esferas gubernamentales Witte consiguió hacer muchas cosas importantes. En primer lugar, demostrar que en Rusia también es posible realizar reformas provechosas."

Sobre cómo vivía el pueblo bajo el zarismo ni una palabra, eso lo reservan para los bolcheviques. Me imagino que las "reformas provechosas" de las que hablan serán las del Medvedev y Putin. Ese nuevo plan a la japonesa que dicen querer implantar y que será otro fiasco más, para desgracia de los rusos.

Bien. Llegan los bolcheviques y comienza el infierno. Guerra, hambre, campesinos saqueados, maldad...

"Desde el comienzo de la revolución la producción industrial disminuyó seis veces, la agraria un tercio, el dinero se desvalorizó veinte millones de veces."

"Destacamentos armados requisan los excedentes agrarios de los campesinos para distribuirlos entre el resto de la población."

Eso de que los campesinos solo fueron saqueados con la revolución es puro invento. Es cierto que se requería distribuir los excedentes pero ni esa fue la razón de las hambrunas (cuando las hubo, en momentos puntuales de la historia y con causas muy conocidas: las guerras, la actitud destructiva de los propios Kulaks...) ni los campesinos se quedaron con las manos vacías. La electrificación del campo, la mecanización, la llegada de la educación a todos los rincones junto con la posibilidad de prosperar fuera de las tareas propiamente campesinas, la sanidad, el ocio en forma de bibliotecas, teatros... en fin, nada de eso estaba presente en el campo ruso antes de la revolución socialista, pero se lo callan.

Eso sí, la NEP les encanta. Lo que Lenin tomó por una medida extraordinaria otros lo entendieron (y lo entienden) como el programa comunista en sí. Y claro, los cafés durante la NEP estaban llenos:

"El símbolo cinematográfico de la NEP fueron locales de diversión y esparcimiento."

Pero quién llenaba los cafés. Los comunistas "estalinistas" tenemos esa fea costumbre de hacer preguntas vulgares, de baja estofa. Será porque crecemos en barrios atestados de parados de larga duración en las que todavía se fían vinos al dueño de la tasca.

No sé si por la NEP, pero a Lenin todavía le conceden cierto peso:

"El gran revolucionario Vladimir Lenin tuvo una sorprendente capacidad tanto para construir un nuevo Estado y también destruirlo."

"Al proclamar la Nueva Política Económica Lenin sacrificó sus principios de comunista por el interés práctico, provisionalmente por supuesto."

Resumiendo, cuando los acaparadores podían vivir a todo tren la cosa era práctica y estupenda, y Lenin un estadista. Pero...

"En cuanto el provecho práctico desapareció, la NEP fue disuelta con la misma rapidez con que apareció. Era de esperar. Una economía próspera y libre y la dictadura del partido bolchevique eran cosas incompatibles."

Estos señores de RIA Novosti son auténticos asaltantes de camino, piratas oportunistas. Pero qué asco.

Luego todavía los hay que se extrañan cuando Stalin puso en su sitio a los hombres de la NEP. Joder, si son los de RIA Novosti, nuestros queridos izquierdistas de hoy vierten lágrimas por ellos, dignos herederos como podemos comprobar en este reportaje de guerra.

Aunque bien pensado, y si se pasa por encima del tufo ideológico, los de RIA tienen razón. La economía "libre" como ellos dicen, es decir, el capitalismo, es incompatible con la "dictadura del partido", es decir, el socialismo.

Y llegó la Gran Guerra Patria contra el fascismo. Se venció heroicamente. Y...

"Tras cuatro años espantosos de guerra, la población pensó que comenzaría una nueva vida feliz y que no habría obstáculos imposibles de superar."

Muy cierto, así fue. Pero...

"Stalin tenía más miedo a los triunfadores, al pueblo y al ejército, que a Hitler."

Llegó el diablo. El diablo está en casa, como diría Chávez. Stalin andaba escondido de todos, acojonado, era un loco, un enfermo peligroso. ¿Hitler? Nada, si eran colegas. Todas saben que pasaban unas tardes estupendas de pesca en el río Volga.

Ahora todo es muerte y destrucción. Miedo. Horror. Terror. Stalin. Y cuidado, que hasta en las cooperativas se había instaurado la servidumbre:

"Las esperanzas sobre la abolición de la servidumbre de los koljós y el aumento de los bienes de consumo popular fracasaron."

Vamos a ver un vídeo. Dicen que una imagen vale más que mil palabras. No estoy tan seguro de eso, pero esta gente habla bien clarito:

http://www.youtube.com/watch?v=XWJbgthxA5M

Ya lo ven, los resultados de la libertad. Y esa antigua "sierva" de la cooperativa, hoy ya liberada, que incomprensiblemente quiere poner una bomba a sus libertadores. ¿Cómo explica esto RIA Novosti? Pues como hacen todos los burgueses, humillando al pueblo, es decir, despreciándoles. Y es que los rusos no están preparados para la libertad. Por eso hoy, sí señores, hoy, siguen lanzando campañas para la "desestalinización". Llevan con ese cuento desde que murió Stalin, unos 70 años de "desestalinización". Porque esa mujer campesina desesperada es una "estalinista", no comprende las virtudes de la economía de mercado envuelta en una democracia liberal. Incluso su actual jefe, que antes era un compañero de cooperativa que después de algún modo se hizo propietario de la misma, dice algo muy curioso: "cómo voy a decirles que ya no les necesito". Ni siquiera el dueño comprende que se pueda despedir a los trabajadores. Lo ve como algo inmoral, y por lo tanto ese patrón es otro "estalinista" incapaz de adaptarse a las bondades del capitalismo según las cuales debería despedir sin piedad a tantos trabajadores como hiciese falta.

En la URSS se construyó antes que nada un nuevo tipo de pueblo, el soviético. Y todavía no pueden con él. Ni qué decir tiene, que nuestros izquierdistas son incapaces de comprenderlo, y creyendo "defender al pueblo" contra los tiranos "estalinistas" no han hecho otra cosa que escupirles en la cara de la mano de la más rancia burguesía.

Pero en fin, sigamos.

Estamos con Stalin, y los terrores continúan. Pero la cosa mejora. Y mejora mucho. De hecho mejora tanto que RIA Novosti no puede ocultarlo. En lugar de eso recurre a la demagogia más vil:

"Fueron suspendidas las cartillas de racionamiento, la cantidad de efectivo en el país disminuyó hasta tal punto que el gobierno pudo bajar los precios en promedio del cinco al seis por ciento anuales hasta el año 1954. Aunque la rebaja de los precios no se debió solo a la contracción de la masa monetaria sino también a la recuperación de la economía destruida por la guerra. Es decir, gracias al desmesurado esfuerzo de los simples trabajadores. Y el reconocimiento de esta hazaña se atribuyó exclusivamente a Stalin. Así eran las cosas en ese tiempo."

Creen que piropean a los trabajadores, pero su puñetero subconsciente de burgués les traiciona y les llaman "simples". Los trabajadores no somos simples. Los trabajadores movemos el mundo. Y esa fue precisamente la causa de la gran "hazaña", se puso a los trabajadores en primera fila de la historia, no a esos pendejos del café durante la NEP sino a los trabajadores. Pero eso fue fruto de una serie de políticas lideradas por Stalin. Así que esta pandilla de soplagaitas mercenarios de la pluma por un lado alaban al pueblo soviético, pero por otro se lo cargan porque les detestan. Para eso nada mejor que azotar al cabeza de turco Stalin, concentrando en él sus odios pueden echarle algún piropo a los "simples" trabajadores soviéticos.

Pero esta chusma funciona del mismo modo que esas novias de la adolescencia que la mayoría hemos sufrido. Esas casi niñas que nos decían que nos amaban al despedirse en el portal y cuando ibas de camino a casa te enviaban un sms que decía todo lo contrario:

"El pueblo victorioso no empezó a vivir mejor ni más fácil. Ese fue el agradecimiento por la victoria de parte del "guía y conciencia" de la época, el partido bolchevique."

Es repugnante, juegan hasta con el sufrimiento de la Guerra Patria.

Y en eso llegó Jruschov, que según ellos era un charlatán e inculto campesino, pero como "denunció" el "culto a la personalidad" no pudo ser sino "inteligente". RIA Novosti nos aclara:

"Jruschov intentó mejorar la vida del pueblo pero se tropezó con un problema: una de las fundamentales leyes del socialismo reza: cuanto más persevera el dirigente en mejorar la vida del pueblo más la empeora."

Qué manipuladores.

Jruschov fue un traidor en lo político y un chapucero en lo económico. Lo que hizo Jruschov fue "rehabilitar" a no pocos traidores que luego se instalaron en el aparato del Estado.

Y al fin le echaron del poder. Pero RIA Novosti sabe sacar lecciones de la historia soviética. Jruschov no solo nos sirve para escupir sobre el "estalinismo", también nos sirve para saber que:

"Llegó a demostrar que el socialismo es un sistema armonioso y sólido que garantiza una vida pobre y desprovista de libertad."

Ya sabemos la opinión de la campesina del vídeo sobre la libertad en la que está metida, por no hablar de la prosperidad que alcanzó con el capitalismo. Sigamos:

"Todos los intentos de corregir estos defectos del socialismo acaban en el fracaso del reformador, como ocurrió a Jruschov, o en el derrumbe del mismo sistema cómo se verá más adelante."

Está por ver que un sistema "armonioso y sólido", como ellos mismos lo califican, sea un sistema defectuoso. Pero que Jruschov fracasó no se lo cree nadie. Jruschov hizo bien su trabajo, pero hacían falta unas cuantas décadas para ver los resultados, precisamente por lo "armonioso y sólido" que llegó a ser el comunismo soviético tardaron tanto en liquidarlo los traidores.

Este punto tiene que quedar claro, el comunismo soviético no se derrumbó, el comunismo soviético fue desmantelado desde dentro, y esa operación duró décadas. Y si no pudieron hacerlo antes fue simplemente porque no se lo habrían permitido esos mismos por los que hoy siguen lanzando esas patéticas campañas de "desestalinización".

RIA Novosti nos cuenta después lo vacías que estaban las tiendas con la Perestroika y otras catástrofes, incluyendo los muy bien azuzados conflictos étnicos. Cierto, pero eso ya era la fase final de la destrucción deliberada del socialismo, nada tuvo que ver con el socialismo en sí. A pesar de que no pocos intelectuales izquierdistas occidentales aplaudían a ese impostor de Gorbachov llenándose de gloria.

Dice Novosti:

"La reforma no añadió popularidad al gobierno soviético."

¡Hasta ahí podíamos llegar! Cómo van a añadir popularidad al gobierno soviético cuando lo que se pretendía era destruirlo. Pero todavía hoy nos encontramos con economistas que muy serios (ya saben las caras que ponen los "especialistas" burgueses mientras sientan cátedra) afirman que Gorbachov pretendía "salvar" la economía soviética que, según ellos, estaba "al borde del precipicio". Pues no, llevaron a la economía al borde del precipicio muy a sabiendas, pero no lo estaba previamente.

RIA Novosti deja su repaso histórico en Gorbachov. Así como lo leen. Nada del borracho de Yeltsin, ni de Putin ni de Medvedev. Nada. ¿Hace falta explicar por qué? Pues sí, hace falta:

http://elcaminodehierro.blogspot.com/2011/02/la-democratizacion-de-rusia-en-cifras-y.html


En fin, esto es lo que hay. Y a medida que las elecciones en Rusia se vayan aproximando la cosa se pondrá peor. Parece imposible que empeore, pero el anticomunismo no tiene límites morales. Hoy nos topamos con esta basura de reportaje de Novosti, pero ayer sacaban a la calle a adolescentes con las tetas al aire para promocionar a Putin.

sábado, 23 de julio de 2011

Las putas de Putin

En este mundo no cabe un zopenco más. Cualquier día salimos todos por los aires de tanta majadería, al menos es la sensación que me queda después de ver en YouTube a un grupo de adolescentes rusas que posan en formación militar vestidas con pantaloncitos y faldas cortas en conjunto con camisetas blancas pintarrajeadas de rojo.


Como el vídeo había sido marcado como favorito por un colega, descarté la simple calentura sexual por su parte y me interesé por la historia que había detrás. Entonces tiré de traductor de google y descubrí que el vídeo se titula Acción “putas de Putin” en Moscú 22 de julio 2011. Después de la correspondiente carcajada e intuyendo lo que me iba a encontrar, fui a mi buscador habitual y tecleé “putas de Putin”. Aquí os presento el resultado:

“Una sensual organización de jóvenes rusas utilizará su propia desnudez para promover la candidatura presidencial de Vladimir Putin en 2012; el grupo se autodenomina "El Ejército de Putin".”

Mis sospechas se confirmaron. Esas adolescentes, conscientes de su atractivo sexual, pretenden hacer propaganda de Putin excitando al respetable, por eso de que la sangre se acumula en ciertas partes y no deja pensar como se debe, supongo. Aunque no les guste a las horribles feministas que hoy sufrimos, parece que hay mujeres dispuestas a usarse como propaganda política de la peor especie, y además todo indica que lo hacen gratis, lo que es infinitamente peor pues por la necesidad se explican muchas cosas. Estaría bien que fuesen a liberar a esas mozas de su propia estupidez, si es que eso es posible, en lugar de entrar a una iglesia a enseñar las tetas, acción que no sirve absolutamente para nada. Hoy la reacción se presenta no con un tricornio o con una sotana sino con la cara alegre y el culo al aire de Alaska, o en casos como el que nos ocupa.

Pero sigamos leyendo:

“Difícil imaginar propaganda electoral más sensual que un grupo de apasionadas jóvenes rusas que recurren a su propia desnudez para promover una candidatura presidencial. Se trata del “Ejército de Putin”, una organización aparentemente independiente que bajo el lema “Me arrancaría la ropa por Putin” propone una iniciativa para respaldar la virtual tentativa electoral del actual premier ruso y ex-presidente. Últimamente se han intensificado los rumores de que Putin podría contender para encabezar, por segunda vez, el gobierno de Rusia, luego de que ya fue el mandatario de su país entre 2000 y 2008, para inmediatamente después convertirse en el primer ministro del actual presidente, Dimitry Medvedev (aunque se rumora que es el propio Putin quien ha tomado las decisiones claves durante los últimos tres años).”

Cómo se puede arrastrar la política de semejante manera. Tal y como dijo no recuerdo quien, esto es la “berlusconización” global de la política. Y si la política se berlusconiza será porque rinde resultados. A no poca gente le gusta semejante basura, y la mejor prueba de ello es que el propio Berlusconi gana elecciones. Algunos dicen no comprender la razón, en cambio a mí no me extraña nada.

La democracia realmente existente se trata de un lupanar construido a mayor gloria de ricachones y sinvergüenzas, nada que no sepamos. Quizás la novedad es que ahora ya ni se molestan en ocultarlo, usando todo tipo de técnicas para llevarse el voto al huerto. En este caso púberes que muestran sus encantos por Putin.

Estas mozas tienen toda la pinta de ser hijas de la clase media moscovita. Es decir, pijas sin remedio, y con unos padres a los que habría que meter en un psiquiátrico por permitir que sus hijas hagan el ridículo en público.

Dejo unos cuantos enlaces para que comprueben por sí mismos cómo está el patio. O mejor, cómo dejaron el patio unos cuantos traidores al pueblo soviético, de esos que tanto les gustan a nuestros anticomunistas izquierdistas de las democracias "limitadas" y las bombas de la OTAN.

http://www.youtube.com/watch?v=klcyPNIA698&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=hsxJw8_b_Rk&feature=channel_video_title

http://www.youtube.com/watch?v=7TtvWaSdoLg

http://pijamasurf.com/2011/07/el-ejercito-de-putin-jovenes-rusas-se-desnudaran-para-promover-su-candidatura-presidencial-en-2012-video/


jueves, 21 de julio de 2011

La educación especial en la URSS

Este artículo se lo dedico a Jon Sistiaga, que en su documental amarillento sobre Corea del Norte afirmaba que a los deficientes se les sometía a trabajos forzados en el campo, como si fueran "excedentes" inservibles para la sociedad. Y como en su documental tachaba a Corea de "estalinista" el siguiente artículo sirve para descubrir qué se hacía en la URSS "estalinista" con los deficientes.

Como comprobarán la práctica "estalinista" era justo la contraria, incluir a estas personas en la sociedad socialista. Pero en fin, los Sistiagas del mundo seguirán viendo a los campesinos como "deficientes" esclavizados y a las casas de campo de nueva construcción como totalitarios "gulags" (juro por lo más sagrado que lo insinuó en su documental).



Por V. I. Lubovski

La defectología es el campo científico interdisciplinario que incluye todos los problemas planteados por los múltiples estudios relativos a la instrucción, la educación, y la preparación laboral y profesional de los niños y adultos deficientes.

Para estudiar a los niños deficientes la defectología adopta enfoques clínicos, fisiológicos, psicológicos, pedagógicos y técnicos (creación y utilización de material especial). Sobre la base de investigaciones que se lleven a cabo con orientaciones muy diversas se definen y elaboran los medios y procedimientos destinados a corregir y compensar las carencias físicas e intelectuales. El método pluridisciplinario, en el marco de una sola disciplina científica, permitió determinar no sólo los rasgos comunes del desarrollo anómalo sino también el carácter específico de las diversas anomalías. Este método contribuyó asimismo a determinar lo común y lo específico en la instrucción y la educación de niños deficientes de diversas categorías y, por supuesto, las semejanzas y diferencias entre la instrucción y educación de los niños normales y la de los deficientes.

El sistema de educación especial se desarrolló y perfeccionó poco a poco, siguiendo las etapas básicas del desarrollo de la enseñanza general, puesto que en la URSS se considera a la educación especial como uno de los elementos de un sistema único de educación pública. Al igual que la enseñanza general, la de los niños deficientes también es universal y obligatoria.

La educación especial, del mismo modo que la enseñanza general, intenta resolver los problemas comunes del desarrollo múltiple de la personalidad de los alumnos, de una educación equilibrada y de una preparación para una vida independiente dentro de la sociedad socialista como miembros activos de la misma, pero tiene características especiales en la medida en que crea las condiciones más favorables para corregir los efectos del desarrollo anómalo. Por esa razón el principio básico de la educación especial, ausente en la pedagogía común, es el de readaptación. Este principio se pone en práctica durante todo el proceso del aprendizaje y crea una serie de condiciones que se relacionan tanto con la organización como con el contenido de la educación.

Las numerosas investigaciones y la práctica de la educación especial demuestran de manera convincente que la corrección del desarrollo anormal puede realizarse con éxito por medio de un aprendizaje diferenciado de los niños en escuelas especiales de distintos tipos, concebidas en función de los defectos. La organización en general, las condiciones materiales y el trabajo en cada tipo de escuela corresponden perfectamente a las particularidades de cada categoría de deficientes.

En los centros especiales, el proceso de instrucción y educación lo llevan a cabo educadores calificados que aplican procedimientos y métodos técnicos, específicos con el ritmo y la distribución del material didáctico que mejor convengan a las peculiaridades de cada categoría de deficiencia. Por ejemplo, gracias a la utilización de materiales didácticos especiales se enseña a los ciegos el mismo programa de física y química de la escuela normal. Si es preciso, el programa de las escuelas especiales puede llegar a ser más amplio que el de las escuelas de enseñanza general. Hay talleres especiales con las correspondientes instalaciones y con un personal docente calificado para dirigir ese tipo de trabajo. Sólo en las condiciones ofrecidas por tales escuelas, que en general son internados, se puede organizar un servicio médico especializado y garantizar sistemáticamente la asistencia médica necesaria.

Otro principio importante, vinculado con el primero, es el que establece que la educación especial debe comenzar lo más temprano posible; ésta es, en realidad, una de las condiciones básicas para corregir con eficacia el desarrollo anormal. Comenzar temprano el trabajo de readaptación permite, por una parte, prevenir al máximo la aparición y el desarrollo de defectos secundarios y, por otra, utilizar en la mayor medida posible las etapas cruciales del desarrollo, tanto de las funciones por separado como de la actividad psíquica en su conjunto.

Debemos detenernos en particular en el principio de integración porque es un concepto con acepciones distintas, según los países. A nuestro parecer, el principio de integración no contradice en absoluto la exigencia de diferenciación de la educación especial, considerada como la condición de mayor eficacia para una buena readaptación.

La defectología soviética considera la integración como el objetivo esencial de la educación: al salir de la escuela especial, el interesado deberá ingresar en la sociedad como un miembro útil de la misma, capaz de vivir independientemente, de cooperar con las personas que lo circundan y de realizar actividades productivas. Sobre tal base, para lograr la integración, es necesario ofrecer al niño todo lo necesario para una vida independiente en la sociedad, es decir, una educación completa y una buena preparación laboral y profesional.

La experiencia en educación especial en la URSS ha demostrado que el camino más eficaz para formar a los niños deficientes e integrarlos en la sociedad es educarlos en escuelas especiales. Este método se opone a cierta forma de resolver mecánicamente el problema y que consiste en colocar al niño deficiente en una clase normal de una escuela pública, entre niños de su edad desarrollados normalmente, con la posibilidad para los primeros de algunas clases complementarias con un educador especializado en determinados defectos.

No excluimos la posibilidad, en ciertos casos, de educar a niños deficientes en las escuelas corrientes, cuando, gracias a sus capacidades, a un nivel bastante alto de desarrollo y a medios técnicos especiales (por ejemplo, audífonos), están en condiciones de asimilar el material didáctico en igualdad de condiciones que sus condiscípulos normalmente desarrollados. Sin embargo, consideramos que este modelo no puede ser fundamental ni generalizado. En la mayoría de los casos, en la escuela pública, el niño deficiente se encuentra frente a situaciones mucho más difíciles que los demás niños. No puede asimilar el mismo volumen de material al mismo ritmo que los otros alumnos si se carece de material educativo especial y de la posibilidad de recibir una adecuada preparación profesional. Esta integración mecánica siempre implica una disminución del nivel de exigencias al alumno deficiente y, por consiguiente, un volumen menor de conocimientos y experiencias prácticas en comparación con el niño desarrollado normalmente.

A nuestro parecer, la integración de los niños deficientes en el proceso de aprendizaje debe entenderse ante todo como una introducción de la educación especial en el sistema general de educación y esto, a su vez, significa que el volumen de conocimientos y experiencias prácticas que reciben los niños deficientes deberá corresponder a una etapa precisa de la enseñanza de los alumnos desarrollados normalmente. En el sistema de educación especial de la URSS este método se aplica a todas las categorías de niños anómalos excepto a los retrasados mentales que, a causa de su particularidad psíquica, incluso en condiciones óptimas, sólo pueden asimilar un volumen limitado de conocimientos básicos.

La integración de los niños deficientes con los normalmente desarrollados en el periodo escolar, se realiza en las actividades periescolares y extraescolares (paseos y excursiones colectivas, campamentos de pioneros, casas de pioneros, etc.).

El último principio en que conviene detenernos es que, en el proceso de instrucción y educación de los niños deficientes, no hay que centrarse en el defecto ni en los límites que éste impone, sino en las capacidades potenciales del niño, "su margen inmediato de desarrollo" (L. S. Vigotski). Este principio de la educación especial reposa en una regla de la psicología general: el aprendizaje es el factor primordial del desarrollo, sea éste normal o no.

Partiendo de tal posición, el sistema de educación especial en la U R S S se compone de una serie de niveles.

A fin de ofrecer la educación especial lo más temprano posible, se creó un sistema de instituciones para niños en edad preescolar: jardines de infancia, guarderías, secciones especiales de jardines de infancia destinadas a deficientes auditivos y visuales, a deficientes del lenguaje y a retrasados mentales. Esas instituciones preescolares reciben fundamentalmente a niños de 3 a 7-8 años. Al terminar la escolaridad en uno de esos establecimientos especiales, los niños deben presentarse ante una comisión médico-pedagógica competente, que decide en qué lugar recibirá cada niño la instrucción, o sea que ella determina el tipo de escuela más adecuado para el defecto particular y las posibilidades del niño. Los niños que no asistieron al jardín de infancia deberán presentarse en el policlínico de asistencia médica profiláctica y luego ante una comisión médico-pedagógica. Es un examen obligatorio para todos los niños de 6 a 7 años en esas condiciones, que llevan a cabo médicos de diversas especialidades y un pediatra.

Para los niños retrasados mentales existen las llamadas escuelas auxiliares, que imparten su enseñanza durante ocho años; los niños reciben la instrucción elemental corriente: un volumen de conocimientos equivalente a más o menos los de los primeros tres años de las escuelas públicas. La escuela auxiliar garantiza el desarrollo intelectual y físico de estos niños, la creación de hábitos para conducirse en sociedad y la preparación laboral y profesional. En las clases superiores se consagra a este objetivo hasta el 40 por ciento del plan de estudios. Un índice del éxito de la preparación profesional de las escuelas de ese tipo es el hecho de que aproximadamente el 50 por ciento de los deficientes mentales no sólo ejercen en empresas corrientes el oficio que aprendieron en la escuela, sino que cumplen con su trabajo. Los otros adolescentes suelen cambiar de oficio por influencia de los consejos de los padres o de los compañeros. Un porcentaje no muy alto de niños (con un retraso mental muy marcado o defectos secundarios) van a trabajar a centros de reeducación profesional.

Las escuelas para sordos, con un programa de estudios de doce años, imparten una enseñanza equivalente a la del programa de ocho cursos de la escuela pública. Ocupa un lugar esencial la enseñanza del idioma materno y el desarrollo de la comunicación verbal. Con este objetivo, se desarrolla la percepción auditiva, la articulación y la lectura labial. Los duros de oído estudian en escuelas que comprenden dos secciones. En la primera sección, los niños con menor grado de sordera y mayor nivel de desarrollo articulatorio reciben hasta doce años de instrucción, o sea, como en la escuela pública; en la segunda sección y durante el mismo periodo, los niños con mayores perturbaciones auditivas y menor desarrollo articulatorio estudian un programa equivalente al de ocho cursos de la escuela pública.

Cuando salen de estas escuelas, los deficientes auditivos pueden trabajar en empresas corrientes (en algunas fábricas hay talleres especiales para sordos) o en el sistema de empresas protegidas por la Sociedad de Sordos, donde incluso pueden estudiar una nueva profesión.

Los niños ciegos y cortos de vista siguen también una escolaridad de doce años. Los programas corresponden a los de las escuelas públicas corrientes. La corrección y la compensación de la función visual deteriorada se realizan por medio de la mayor utilización posible de los órganos intactos de los sentidos restantes; los medios técnicos, como ya señalamos, permiten que se enseñen incluso materias tales como química y física y garantizan una formación profesional. Tal preparación se realiza en nuestra época de acuerdo con las exigencias de la producción contemporánea. Por ejemplo, en algunas escuelas para ciegos se les da una formación de programadores de computadoras. Muchos ciegos trabajan en las empresas de la Sociedad de Ciegos.

Las escuelas especiales para niños con defectos del lenguaje también tienen dos secciones. La primera es para niños con grandes anormalidades articulatorias (alalia, afasia, disartria) e imparte durante doce años una enseñanza equivalente a ocho años de la escuela pública. La segunda sección es para niños con graves formas de tartamudez: en este caso el programa coincide enteramente con el de la escuela pública.

Las escuelas para niños con perturbaciones en el sistema motor (como consecuencia de una parálisis infantil de origen central, de la poliomelitis o de otras afecciones) también imparten la enseñanza secundaria y ofrecen una adecuada preparación profesional.

Todas las escuelas-internados especiales no sólo se dedican a la enseñanza, sino que se ocupan de la manutención de los niños y les proporcionan material didáctico, comida y ropa. Están financiadas por el Estado y son gratuitas.

Para los adultos ciegos, cortos de vista, sordos y duros de oído que trabajan en empresas hay escuelas nocturnas donde pueden continuar los estudios secundarios en caso de que no lo hubiesen hecho antes.

Gracias a la correspondencia de programas entre la enseñanza de las escuelas especiales y la de las escuelas de enseñanza general, los niños con trastornos en el oído, la vista, el habla o el sistema motor pueden continuar su educación en las instituciones del sistema de enseñanza general, ya sea en las escuelas técnicas secundarias, o en establecimientos de educación superior. Esto también crea condiciones favorables para su adaptación social y su integración en la sociedad. Entre los antiguos alumnos de las escuelas para niños con defectos del oído y de la vista se cuentan muchos profesores, abogados, ingenieros, etc. Más de doscientos de ellos obtuvieron los grados académicos de licenciados y doctores en ciencias. El famoso matemático y académico L. S. Pontriaguin es antiguo alumno de la escuela de ciegos de Moscú.

Desde hace varios años se está haciendo un considerable trabajo para perfeccionar el sistema de escuelas especiales y para diversificarlas más aún. Se han creado escuelas destinadas en especial a los niños con retrasos en el desarrollo psíquico, es decir, a los niños que tienen dificultades en el aprendizaje como consecuencia de lesiones mínimas en el cerebro.

miércoles, 20 de julio de 2011

Señorito Rossel, escuche bien: ¡VENCEREMOS!

Rossel es un explotador. Y como explotador no solamente necesita vivir del trabajo ajeno, también tiene que hacer ver que manda, que está por encima de los trabajadores. No olvidemos nunca que los explotadores piensan que un derecho natural les ampara, que la naturaleza les colocó con justicia en una posición privilegiada.

Este último punto se comprende perfectamente cuando se trabaja por las casas. Quien lo haya hecho alguna vez sabe muy bien que cuando se trabaja para señoritos explotadores (incluso para la clase media "profesional") se recibe frecuentemente un trato de indiferencia y hasta se nota un cierto asco mal disimulado. La cosa es bien distinta cuando se trabaja en barrios populares, normalmente se desviven para que el trabajador esté a gusto, a pesar de algún que otro majadero ocasional. Es decir, unos te tratan como subordinados naturales y otros como iguales.

La conciencia de clase de esta chusma explotadora está siempre a flor de piel. Eso de que no hay clases se lo dejan para sus mercenarios de la pluma, para que les lean los obreros endeudados. Acertó de pleno una señora a la que acaban de desahuciar afirmando que no le echaban por morosa sino por pobre. Es la inteligencia propia de nuestros iguales.

Por eso no debe extrañarnos que el capo de la mafia patronal, el explotador Rossel, vomite basura cada vez que abre su boca. Eso de que hay que meter en cintura a los funcionarios que no se someten, o eso de que los parados son unos vagos, o cuando afirman con descaro que los trabajadores tienen salarios muy elevados y que además cuando pueden incumplen sus obligaciones... Ya saben, ellos están por encima. Decía Kara-Murza que los nazis cagaban delante de los soviéticos, y que lo hacían no porque fueran unos marranos sino porque los fascistas no consideraban a los soviéticos seres humanos y por tanto se permitían semejantes licencias. Pues los explotadores se comportan con los trabajadores igual que los nazis con los soviéticos, se nos cagan encima porque nos consideran inferiores.

En la "izquierda" se ha implantado una funesta costumbre que consiste en asustar a los trabajadores en lugar de inyectarles fuerza. Naturalmente que la situación que vivimos, y la que nos espera, es de una gravedad considerable. Es cierto que mucha gente está sufriendo y que mucha más sufrirá a causa de este sistema que nos impone la burguesía. Pero también es cierto que si los trabajadores se plantan, aquí no se mueve ni una mosca. También es cierto que ya hay en la historia ejemplos suficientes que nos muestran que la organización de los trabajadores es posible y efectiva, que eso del socialismo no es patrimonio exclusivo del reino de las ideas sino que ya hace tiempo que ha puesto los pies en la tierra (justo por eso se esfuerzan tanto en difamar nuestra historia como clase).

No quiero pues terminar esta entrada sin hacer un llamamiento a mis iguales. ¡ACEPTAMOS EL GUANTE! Quieren pelear, entonces pelearemos. Y lo haremos con la certeza del triunfo. Ya lo dice el inútil de Rajoy, este pollo espera que los trabajadores se le reboten cuando llegue al gobierno y se decida por aplicar su "plan de ajuste". Y tiene razón, lo haremos. No solamente somos más, también mejores. No solamente no les tenemos ningún miedo, también les tenemos ganas. Si quieren hablar que hablen, y si quieren venir que vengan. Tomaremos el poder y acabaremos con la burguesía, ese es nuestro deber como clase, la única forma en que podremos vivir en paz y en prosperidad.

No caben miedos, todo lo contrario, todo está por ganar: ¡vengan chusma burguesa! Aquí les esperamos: ¡VENCEREMOS!

lunes, 18 de julio de 2011

Sociedad de Amigos del Libro de la Unión Soviética

IGOR V. PETRIANOV-SOKOLOV, presidente de la Sociedad de Amigos del Libro.

La Sociedad de Amigos del Libro de la Unión Soviética tiene como principal propósito atraer la atención del mayor número posible de personas hacia el libro y en particular fomentar el gusto por la lectura entre los jóvenes y adolescentes cautivados por la televisión, el cine y los videocasetes. Mas, como es sabido, el libro y la pantalla no son intercambiables: en el cine se aprehenden imágenes e impresiones ya hechas mientras que la lectura requiere un intenso esfuerzo formativo del pensamiento y de la imaginación.

La Sociedad, que cuenta con 17 millones de miembros de todas las nacionalidades, edades y profesiones, está presente en las 15 repúblicas federadas, en las repúblicas autónomas y en los territorios y regiones, así como en más de 4.000 ciudades y distritos de la Unión Soviética. Cuenta con 194.000 células que funcionan en las empresas, las fábricas, los astilleros, las cooperativas agrícolas y los establecimientos escolares.

Su función consiste en ayudar a las diferentes categorías de la población a iniciarse en los tesoros de las literaturas soviéticas y extranjeras, convirtiéndose así en un verdadero instrumento de intercambio y de diálogo entre las diferentes culturas.

Entre sus numerosísimas actividades figuran particularmente la organización de exposiciones, debates literarios, "fiestas del libro", representaciones teatrales y musicales y encuentros con los escritores. La Sociedad de Amigos del Libro se esfuerza en fomentar así la afición a la lectura y el interés de los lectores por la literatura contemporánea.

Desde su creación, uno de los aspectos esenciales de la labor de este organismo ha sido la colaboración con las bibliotecas del país. Los Consejos Sociales que dirigen la Sociedad están integrados por bibliófilos experimentados que prestan su ayuda para crear bibliotecas y para popularizarlas entre los jóvenes de los hogares de obreros, las fábricas, las escuelas y otras instituciones.

Los encuentros de jóvenes lectores son hoy tradicionales. Los organizan cada año las Sociedades de Amigos del Libro de las diferentes repúblicas del país juntamente con las bibliotecas para jóvenes.

Citemos, como ejemplo, la gran Fiesta del libro para niños de Lituania, la Fiesta de las secciones escolares de la Sociedad de Amigos del Libro de Armenia, la Unión de jóvenes amantes del libro de Azerbaiyán, la Fiesta literaria de los alumnos de las escuelas de la República Socialista Federativa Soviética Rusa y, en 1985, el Día del amigo del libro y el Festival del libro que tuvieron gran éxito.

Frecuentemente los amantes del libro dan muestras de solidaridad con sus colegas de las repúblicas hermanas. Así, todo el país apoyó la iniciativa de los lectores ucranianos que emprendieron una colecta de libros para las bibliotecas de Gazli, ciudad uzbeka destruida por un terremoto. Las bibliotecas de Tadzhikistán, afectadas también por el seísmo, recibieron donaciones similares.

Por otra parte, la Sociedad se dedica a establecer relaciones entre los autores, los editores, los distribuidores y los compradores de libros, actividad que se realiza de diversas maneras. Por ejemplo, "bibliotecas ambulantes", instaladas en barcos y autobuses, recorren el país llevando un fondo de novedades literarias hasta las localidades más apartadas. Un autobús especialmente equipado presta servicios a los lectores de la ciudad yakuta de Nerioungri que trabajan en la mina de carbón, en la fábrica de elementos prefabricados y en las obras de construcción. En la región de Ashjabad, República Socialista Soviética de Turkmenistán, los amigos del libro han constituido pequeñas bibliotecas a bordo de los barcos y aviones de pasajeros. También envían libros a las escuelas e internados, a los hospitales y bibliotecas de las aldeas e incluso a los sitios donde se construyen obras públicas importantes. De ahí que se despacharan con prioridad absoluta los paquetes de libros destinados a los obreros que trabajan en el segundo ferrocarril transiberiano.

La mayoría de los círculos de amigos del libro se esfuerzan asimismo por satisfacer el interés cada vez mayor de los jóvenes funcionarios de empresas por la literatura científica y técnica relacionada con su actividad.

Existen, por otra parte, jóvenes lectores que se interesan en la preservación y restauración de libros. Cabe citar el caso de las escuelas de la región de Cherkasi, República Socialista Soviética de Ucrania, que cuentan con más de 400 clubes de encuadernación que han restaurado, solamente en un año, 50.000 volúmenes. Numerosos clubes aprovechan los recursos pedagógicos que brindan los museos para atraer a un número creciente de obreros, miembros de koljoses, estudiantes y escolares que se inician en la literatura, el arte, la historia y las ciencias. Por ejemplo, en la casa del novelista Constantin Fedin, en Saratov (RSFS Rusa), convertida actualmente en museo, funciona un círculo literario y musical.

La Sociedad de Amigos del Libro publica obras bibliográficas y de crítica literaria, biografías de bibliófilos y de coleccionistas célebres y descripciones de grandes bibliotecas del mundo; cada año aparecen más de 300 títulos, principalmente obras literarias y libros de arte, con una tirada que supera el millón de ejemplares.

La Sociedad ha contribuido también a erigir monumentos a la memoria de grandes escritores y museos del libro, así como "casas del libro" en las localidades que carecen de bibliotecas públicas. Constituyen ejemplos de tal actividad la restauración del monumento a Nicolás Gogol en Poltava, Ucrania, y la creación del Museo Mijail Lermontov en Taman, en el Cáucaso.

La dirección central de la Sociedad de Amigos del Libro establece y mantiene vínculos de amistad y colaboración con las asociaciones similares de los países socialistas y capitalistas que tienen relaciones culturales con la Unión Soviética. Los encuentros internacionales y los acuerdos de cooperación y de intercambio en la esfera del libro y de la edición contribuyen al enriquecimiento de los conocimientos, a la propagación de los ideales humanitarios y al estrechamiento de la amistad entre los pueblos.

jueves, 14 de julio de 2011

El ninismo ataca de nuevo

los patriotas libios defienden su país de la OTAN y sus aliados "rebeldes"


Por lo visto la autora del blog Leonor en Libia ha escrito un artículo en Diagonal, y a un periodista llamado Alberto Arce le ha sentado como una patada en sus testículos de cura occidental, por lo que preso de la ira se ha puesto a escribir esta basura de artículo publicado en Kaosenlared:

En Libia se vence o se muere

El señorito Arce comienza dejando claro que Leonor es una escritora muy mala, apenas sabe juntar cuatro letras, algo indigno para Diagonal:

“Flaco favor le hace a DIAGONAL el debate sobre las ideas sino recurre a plumas de más calado que la de esta bloguera.”

Este tipo de pijos siempre quisieron tener para sí la exclusiva de la expresión (y de todo lo demás), una supuesta élite se cree en el derecho de ejercer la tarea del pensamiento, el debate de las ideas pues, o es de estos señoritos o no tiene valor alguno.

Claro que semejante llamamiento a la inteligencia por parte del señor Arce queda en entredicho cuando leemos su asqueroso artículo en defensa de la OTAN, claro está, emboscado tras la ideología democrática del ninismo.

Arce, antes de explicar su posición frente a la guerra nos habla de las picanas de Gadaffi, de cómo el régimen libio torturaba a su pueblo:

“Hace más o menos dos meses vi por primera vez una picana. Uno ha oído hablar muchas veces de esos aparatos, pero cuando por fin lo tiene delante, y aunque no sea para probarlo, sino sólo para verlo, siempre se estremece un poco.”

Narra sus intensas emociones para que los demás podamos estremecernos junto a él y a continuación pedir la cabeza de Gadafi, exactamente lo mismo que hacen los telediarios.

Nosotros podríamos hablar de los ahorcamientos públicos de los “rebeldes”, de cómo fusilan a sus prisioneros y otras barbaridades, pero no vamos a entrar en esa línea, si acaso nos preguntamos si existe la posibilidad de que los “rebeldes” pudieran poner ahí esa picana para doblegar el corazón del intrépido periodista de guerra (que cubre un solo bando). No, los rebeldes nunca mienten:

“La picana estaba en un sótano, un búnker más bien, justo debajo del salón de actos de la biblioteca del libro verde de Gadafi en la Calle Trípoli de Misrata. A los adolescentes que me llevaron allí, armados con una linterna, descendiendo varios metros bajo el nivel del suelo, palpando las paredes de las celdas, la humedad, y la oscuridad, les cambiaba la cara a medida que penetraban en las mazmorras.”

A estas alturas a todos nos cambian las caras. Estamos estremecidos, horrorizados. Y no me digan que la metáfora no está bien pensada, una picana bajo el salón de actos de la biblioteca del libro verde, ese libro represor, totalitario, liberticida, antiestético, viejuno.

Tras otra historia de terror similar se lanza a las comparaciones con el movimiento 15-M. No compara las torturas en Libia con las torturas del régimen español, eso no, aquí no hay “libros verdes” ni picanas, esas cosas en el Occidente de las democracias limitadas no existen, o bien son “fallos” que a buen seguro un honrado juez resolverá:

“Y sin obviar la represión policial, brutal para nuestro estándares europeos, no les sucedió a nuestros indignados lo que a los libios cuando hicieron lo mismo el 17 de febrero. Nuestro estado no envió a una división acorazada con artillería pesada y ametralladoras de 14.5 mm a disparar contra la multitud reunida en la Puerta del Sol ni ubicó francotiradores en la Calle Mayor para disparar a todo cuanto se movía.”

¿Para nuestros estándares europeos? Menudos estándares, eso lo afirma sobre un país lleno de fosas comunes, que permite vuelos secretos con personas secuestradas a bordo, que se involucra en guerras imperialistas, que vende armas por doquier incluyendo a países en conflicto, un país donde se cierran periódicos, donde se ha metido a personas en cal viva, se han creado grupos paramilitares de exterminio… en fin, quizás el señor Arce se refiera a sus estándares, porque los que sufrimos los trabajadores y los hijos de los trabajadores son los de siempre, explotación y represión si se te ocurre moverte.

Claro que a la Puerta del Sol no han enviado artillería, por una razón: no es necesario. Si los “indignados” se dedicaran a asaltar cuarteles como los “rebeldes” otro gallo cantaría. A los indignados les hacen entrevistas en la tele y los políticos les guiñan el ojo con carantoñas entrañables.

Aquí Arce se desata como todo un radical romántico:

“Porque eso es exactamente lo que hizo el régimen del Coronel Gadafi contra los miles de personas que comenzaron a manifestarse en febrero en las calles de Misrata. Y los jóvenes respondieron. En vez de asustarse, asumieron la muerte como consecuencia inevitable de emprender una revolución contra un dictador que lleva décadas en el poder y no se arredraron. En España se puede hacer política, aún. En Libia, se vence o se muere.”

Como si la guerra no fuese política. Como si en Libia los “rebeldes”, jóvenes y viejos (siempre con la edad), no estuviesen paseando sus culos por París, Washington… pactando y recibiendo apoyo mediático (como el de Arce), financiero y logístico internacional.

Si los “rebeldes” libios alzasen sus manitas al sol en lugar de portar fusiles lo mismo Gadafi no mandaba los tanques. Aunque Arce nos quiere hacer creer que Gadafi disparó primero y los rebeldes se armaron después. Esto es importante para los buenos occidentales aprendices a seminaristas, no aceptan la violencia, salvo, si es en defensa propia. Entonces sí está justificada, pueden dormir a pierna suelta después de beberse un chocolate caliente.

Pero al fin llegamos al punto clave. Caretas fuera:

“Una guerra civil que sólo tras semanas, a posteriori, recibió la intervención extranjera. Basta ya de repetir que la acción militar de la OTAN contra el régimen libio es una invasión y todo estaba planificado de antemano. Porque no lo es. Es un bombardeo selectivo, selectivo y limitado. Con sus obvias víctimas civiles. Inocentes y que nadie apoya ni justifica. Nadie. Todos sabemos que no hay bomba buena, ni la que se lanza en nombre de los derechos humanos. Es cierto que Gadafi es el blanco fácil. Pero que sea el blanco fácil y el malvado funcional a la propaganda de la OTAN no significa que no esté como una chota. Y escuchar los argumentos de los rebeldes libios, que algo de razón tendrán, tras 42 años de régimen dictatorial nada tiene que ver con aplaudir la intervención de la OTAN en Libia, por favor, dejémonos de maniqueísmos panfleteros y reduccionistas.”

¿Maniqueísmos? Pero qué es el artículo del señor Arce sino la vívida imagen del maniqueísmo. Si se ha pasado todo el artículo diciéndonos que Gadaffi es el tirano más represor de Tiranolandia y que además está como una chota.

A estas alturas afirmar que esta guerra no ha sido planificada es un insulto para la inteligencia, esa misma que el señor Arce reclamaba a Diagonal por haber permitido a Leonor publicar su artículo.

Por no hablar de la repulsiva forma que tiene de justificar a la OTAN desde el ninismo. Es que resulta francamente difícil rechazar a la OTAN y al tiempo apoyar a los “rebeldes” cuando como todo el mundo sabe son aliados. Es por eso que los ninis terminan por comprar la propaganda imperialista afirmando que apenas son bombardeos selectivos. Repugnante. Llegados a este punto solo nos queda preguntarnos si al señor Arce y demás ninis del mundo les queda algo de vergüenza. Pues parece ser que no:

“Si alguien critica a la OTAN son los propios combatientes sobre el terreno que nunca se han equivocado sobre las intenciones reales de los extranjeros. Sólo hay que pisar un trinchera, mentarla y comenzar a escuchar los improperios. Saben que si en tres meses la OTAN sólo ha destruido el 40% de la fuerza militar del régimen es porque están jugando al juego que le interesa a las cancillerías occidentales. El que sea, que nos lo imaginamos. La ingenuidad se la guardaron en el cajón el día que vieron al dictador abrazarse con Zapatero, Berlusconi o Blair.”

En fin. Esto sí que es una cabriola inteligente, de alta alcurnia.

Y otro tirabuzón:

“Pero es importante repetir que, si bien las bombas de la OTAN también matan, como siempre, en nombre de la mejor poesía pero con la crueldad que las caracteriza, lo que se lucha en Libia es una rebelión popular contra una dictadura de décadas. Una rebelión popular armada que, a diferencia de Túnez y Egipto ha derivado en guerra civil debido a la fuerza de la represión y la capacidad de la población para asumir un compromiso total con la caída del régimen, de una naturaleza mucho más opresiva que los de sus vecinos.”

Los imperialistas siempre se han caracterizado por apoyar las revoluciones populares, las reaccionarias claro: fascismo, nazismo, franquismo, pinochetismo… en fin, todo lo popular.

Verdaderamente significativa es la forma que tienen los ninis de repartir los papeles. Por un lado está el pueblo, por el otro lado Gadaffi y su ejército de mercenarios. Gadaffi no tiene “pueblo”, nadie apoya a Gadaffi salvo los que están a sueldo, su particular colección de malvados. Y luego nos habla de versiones maniqueas.

Claro que la realidad es bien otra. Hay una guerra civil (que por cierto, sin la OTAN ya habría terminado) en la que se enfrentan “pueblo” con “pueblo”, con un marcado carácter tribal. Unos, los rebeldes, aliados de los imperialistas. Los otros, los patriotas libios, del lado de Gadaffi. Por eso los ninís tienen que diseñar verdaderas aberraciones lógicas para estar del lado de la OTAN sin que parezca que lo están, lo que es imposible por mucho que se empeñen:

“En Misrata hemos sido testigos del bloqueo total a la ciudad, del bombardeo indiscriminado contra población civil con morteros y cohetes Grad. Hemos visto la ciudad arrasada, hemos avanzado en primera línea y hemos sido testigos de los saqueos y los robos con los que el ejército castiga a la población. Sabemos que hay varios cientos de desaparecidos, secuestrado por el ejército en su retirada. Hemos entrevistado a los soldados de Gadafi prisioneros, algunos de ellos niños secuestrados de sus escuelas, que nos han contado cómo fueron engañados y obligados a luchar contra su voluntad, hemos visto las listas de desaparecidos, hemos visto los documentos de identidad e incluso los cadáveres tras el combate de milicianos extranjeros. Hemos escuchado a cientos de personas que coinciden en una sola versión de los hechos. "No nos quedó otra opción. No nos dio otra opción. Ese dictador está loco y era hora de librarse de él de una vez por todas". Si Amnistía Internacional y Human Rights Watch nos sirven para documentar los crímenes de Israel en Gaza deberíamos darle credibilidad a lo que escriben desde Misrata, no sólo porque lo firmen los mismos investigadores sino porque todos y cada uno de los periodistas que hemos pisado el terreno coincidimos con ellos. Cuando el río suena, agua lleva.”

En una guerra lo normal es usar armas, no contra población civil sino contra el enemigo alzado en armas y aliado de potencias imperiales que se van a repartir la suculenta tarta libia. Esa es el agua fétida que arrastra el río.

Si bien es de agradecer que no se sostengan ya esas afirmaciones que hablaban de diez mil asesinados cuando apenas se llevaban unos días de guerra, o de esos bombardeos contra manifestantes de los que no se ha aportado ni una sola prueba. Claro que pensar que esta guerra se sostiene con mercenarios es absurdo, al menos por el lado patriota, porque el bando sedicioso está lleno de ellos.

Repito, muy sucia está el agua, la prensa, la Corte Penal Internacional, Human Rights Watch y todas las organizaciones bastardas occidentales que se pongan por el medio. Un guión que repiten una y otra vez. Se necesita la vergüenza de un nini para confiar en las instituciones mercenarias de las "democracias limitadas".

“A algunos les gusta hablar de la laicidad del régimen gadafista. Si los rebeldes avanzan y combaten al grito de "Allah es grande", más cultural que otra cosa, los soldados lo hacen al grito de "Allah, Muammar [Gadafi] y Libia, eso es todo". Comparando al dictador con Dios y el profeta, en una brutal muestra de laicismo. Pero para eso, Leonor que has vivido 5 años en Libia, quizás deberías haber echado un vistazo sin el ojo tuerto con el que pretendes que veamos, que la televisión libia, después de anunciar solamente la semana pasada por dos veces que Misrata había caído en manos de Gadafi, quizás no sea la mejor fuente de información. Como Telesur, que la cita sin cuestionamiento y hace mucho que dejó de serlo. Por algo será que a ellos no les expulsan de Trípoli, de ese hotel del que si sales sin el comisario político impuesto por el régimen te expulsan, como les ha sucedido ya a varios corresponsales. Por eso no vamos. Porque nos negamos a reproducirle la visita guiada a los responsables del Ministerio de información del partido único. El periodista trabaja con libertad o no trabaja. El resto, panfletos.

El Anti-imperialismo no siempre acierta, Leonor en Libia. Como la mayoría de las fórmulas de manual que pretenden que la realidad se adapte al manual y no al revés.”

La televisión Libia no sirve. Telesur tampoco. ¿La CNN? ¿Euronews? ¿El señor Arce? Sí, esos sí aciertan. Ellos saben de realidades, de antiimperialismo no, pero de realidad...

Y no quiero terminar este recorrido por el ninismo sin incluir el comentario perpetrado por ese hombre de paz, ese revolucionario marxista “díscolo”, “catalán”, y fundador de Kaos en la Red (siempre lo recuerda):

Alberto no merece la pena discutir,

Hay una izquierda que sigue anclada en el lenguaje de la guerra fría que sigue viendo el mundo como si nada hubiese ocurrido después de 1989. Cree que los gobernantes rusos son aún los amigos de los pueblos (si es que alguna vez lo fueron) de los años de la postguerra europea y de la época de las luchas por la independencia y el socialismo en África, América o Asia.

Pero la cosa es mucho más grave, hay gentes que aún creen que China va hacia socialismo y si nos atrevemos a dudar de ese glorioso camino, proclamado por Deng Xiaoping, el de “enriqueceros”, nos tachan inmediatamente y sin dudar de enemigos del pueblo trabajador chino. Así, sin ningún rubor y nos endilgan que no conocemos el marxismo o que somos incapaces de ver el desarrollo histórico de los acontecimientos político-económicos de forma completa. A veces pienso que suerte tenemos los marxista díscolos catalanes de no haber vivido en regímenes de verdad absoluta y omnipotente, pues bien seguro que hubiésemos dado con nuestros huesos, como mínimo en los juzgados, sino en la cárcel o en el paredón.

Hay personas que en su afán de vivir en el pasado, en los viejos tiempos, viven en un continuo Good Bye, Lenin!. Donde el criminal de Ceacescu, por poner un ejemplo, era una figura entrañable (sin recordar y, yo lo recuerdo, como le criticaban por su traición a la URSS al autorizar la asistencia de su país a las olimpiadas de Los Ángeles a pesar del boicot soviético). Pero es más, dicen una y otra vez que la gente de esos países añora esos tiempos, como queriendo decir que quieren que vuelvan, cuando elección tras elección jamás los partidos que defienden esos principios logran resultados significativos.

Una pena!! pero la historia no espera por nadie sino que se lo digna a la izquierda vasca!!

El fundador de Kaos, marxista, díscolo y catalán, no desperdicia ni una oportunidad para airear su anticomunismo vestido de heterodoxia de pasarela, un auténtico brindis a la OTAN que hace temblar a las burguesías del mundo.

Señores, el ninismo en acción. El oportunismo. La nada absoluta y, desde luego, el anticomunismo de siempre.

En Libia siguen muriendo civiles. Los matan la OTAN y sus aliados "rebeldes" en nombre de la democracia limitada del ninismo izquierdista. Espero y deseo que semejantes ratas pierdan la guerra.

miércoles, 13 de julio de 2011

Israel prohíbe a Brasil vender aviones militares a Venezuela

La empresa estatal Israel Aerospace Industries (IAI) suscribió un contrato con el grupo privado brasileño Synergy para la fabricación en Brasil, de vehículos aéreos no tripulados (Unmanned Air Vehicles -UAV-), con la condición de que éstos no sean vendidos a Bolivia y Venezuela.

Así lo anunció Miki Bar, representante de la empresa aeronáutica israelí, según reseñan publicaciones internacionales especializadas en temas de defensa.

IAI y Sinergy constituyeron en Brasil la empresa conjunta EAE Aerospace Solutions, la cual, entre otros productos, fabricará UAV para las fuerzas armadas brasileñas que los empleará en la lucha antinarcóticos y vigilancia de las fronteras. Tel Aviv ha acusado de manera reiterada al gobierno venezolano, de mantener posiciones antiisraelíes y apoyar a países y grupos islámicos radicales, que atentan en contra de su existencia como país. Mientras, el presidente Chávez ha condenado las intervenciones militares de Israel en el Líbano y la Franja de Gaza, y, en enero de 2009, ordenó el rompimiento definitivo de relaciones diplomáticas con la nación hebrea. Cabe recordar, que en octubre de 2005, la firma israelí Elbit System, Ltd, suspendió los trabajos de modernización de los aviones de combate F-16 de la Fuerza Aérea Venezolana, lo que marcó el inicio del corte de las ventas militares de Israel a Venezuela. Esta medida ha afectado la operatividad del armamento y material militar de fabricación israelí, en uso por la Fuerza Armada Nacional. Se incluyen, entre otros, lanzacohetes múltiples LAR160, aviones de transporte táctico Arava, radares, sistemas misilísticos de defensa aérea Barak Mk.3, misiles aire-aire Python 4, equipos de comunicaciones, sistemas de Guerra Electrónica y vehículos tácticos.

Por otra parte, no es la primera vez que Brasil se ve impedido de suministrarle a Venezuela aeronaves militares.

Fuente: Carlos Hernández – Notitarde

martes, 12 de julio de 2011

Althusser o la miseria del estructuralismo burgués

Recupero este interesante artículo de Juan Manuel Olarieta.



Althusser o la miseria del estructuralismo burgués




París no sólo ha demostrado ser capaz de dictar la moda en el vestir sino también en el pensar y, como todas las modas, también las teorías diseñadas en París, como el estructuralismo, han demostrado su fugacidad. A pesar de ello siempre hay quien no renueva su vestuario, se queda anticuado y apegado a los estilos antiguos.

Es lo que le sucedió a algunos exiliados españoles de la década de los años sesenta del pasado siglo; se instalaron al otro lado de los Pirineos huyendo de la sequía ideológica que aquí imperaba y se indigestaron allá de las nuevas tendencias de corte y confección, el “pret a porter”, la melena, la minifalda, los pantalones de campana y el bikini.

En aquella década el páramo intelectual en España no sólo era consecuencia de la censura franquista sino también de la del PCE, cuyas divagaciones no iban más allá de los socorridos sermones de Carrillo acerca de la reconciliación nacional.

En la Sorbona los intelectuales hispanos que huían de la negra noche franquista toparon con un traje que parecía cortado a su medida: el estructuralismo de Althusser y su séquito, en cuya seca verborrea sonaban lejanas reminiscencias marxistas, lo suficientemente oscuras como resultar atractivas para los aficionados a las lecturas espesas. Como suele suceder, la aridez de la forma envolvía la pobreza de contenido.

Militante del Partido Comunista francés, Althusser escribía en una trascendental encrucijada para el movimiento comunista internacional. Muy pocos años antes Jruschov había lanzado su ofensiva política, servilmente secundada por el Partido de Althusser y él no sólo no se enfrenta a ella sino que forma parte de ella. El planteamiento de los revisionistas franceses –como el de los demás países- consistía en darle la vuelta al problema, que no estaba en Jruschov sino en Stalin. A partir de ahí todo lo demás llega por su propio impulso.

Del economicismo al ideologismo

Como todos los oportunistas infiltrados en el movimiento comunista internacional, Althusser dio pábulo a la existencia de un supuesto estalinismo y, como es lógico, lo repudia como una “revancha póstuma de la II Internacional”, un resurgimiento de su tendencia principal, es decir, el economicismo (1). Ambas afirmaciones de Althusser son falsas: primero, el supuesto estalinismo no es una revancha de la II Internacional y, segundo, no es el economicismo lo que se puede reprochar a la socialdemocracia, y mucho menos a Stalin.

Como sucede siempre, las falsedades sirven para velar los verdaderos problemas que, en este caso, son los siguientes: la II Internacional inició la corriente revisionista dentro del movimiento obrero, la revolución de 1917 y la construcción del socialismo en la Unión Soviética rompió con esa corriente en la práctica y en la teoría, que volvió a resurgir con fuerza a partir de 1956. Por tanto, en contra de lo que Althusser quiso hacernos creer, no era el supuesto estalinismo el foco de los problemas dentro del movimiento comunista internacional, sino el revisionismo. Pero, como decimos, el revisionismo, además, no fue nunca una forma de economicismo, como Althusser -y con él todos los oportunistas- quisieron inculcar siempre. El mismísimo Bernstein escribió que “el grado de desarrollo económico hoy día alcanzado suministra a los factores ideológicos, y especialmente a los éticos, más espacio que antes para su actividad independiente” (2).

Nunca existió, pues, el supuesto economicismo de la socialdemocracia, pero Althusser tenía que inventarse dos blancos falsos para no tener que disparar contra sí mismo. En consecuencia, el problema no era Stalin sino personajes como Bernstein y Jruschov y el diagnóstico, como vemos, no radicaba en el economicismo sino en lo que mejor podría caracterizarse precisamente como “ideologismo”, una plaga que no subestima sino que, por el contrario, sobreestima la teoría, lo que Althusser llamaría la superestructura. Es la fiebre favorita de los intelectuales que, cuando advierten el economicismo de los supuestos estalinistas, lo único que pretenden es que se les haga un poco de caso, que nos preocupemos de ellos, los portaestandartes de la ideología y del teoricismo, incluso a costa de olvidarnos de lo que verdaderamente importa a los marxistas: la clase obrera.

De Bernstein a Althusser, el ideologismo es la nota característica de los reformistas, el llamado “marxismo occidental” y luego eurocomunismo, cuyos textos están saturados de superestructura, teoría, cultura, ética, estética, literatura, cine, música y demás aspectos “importantes” de la lucha de clases que los “economicistas estalinistas” tenían descuidados al volcarse de una manera exagerada en problemas tan vulgares y superficiales como la explotación, el paro, la jornada de trabajo, la carestía de la vida o la vivienda.

No les falta razón a todos esos intelectuales revisionistas: esos “economicistas estalinistas” están totalmente alienados por esta sociedad y sólo piensan en llenarse la barriga. ¿Será que son insaciables o que la tienen vacía? En cualquier caso los intelectuales siempre recomiendan acudir un poco menos a las reuniones sindicales y un poco más a las exposiciones pictóricas de los surrealistas.

La ruptura (epistemológica)

Teórico de la ruptura (epistemológica), Althusser no sólo no rompe con el revisionismo en boga dentro del PCF sino que tiene la pretensión de elevarlo a los altares. Su ruptura (epistemológica) en ningún caso es un ruptura con el PCF; no es una ruptura ni política ni práctica. Más bien se trataba de una ruptura con Marx y Engels, la misma que el PCF había secundado al menos desde 1956; o una ruptura que había que introducir en Marx y Engels, en el propio interior de ese “marxismo” guisado a la manera “occidental”.

Sin embargo, es la propia teoría de la ruptura (epistemológica) de Althusser la que es antimarxista porque muestra su rechazo de la ley (dialéctica) de la transformación de los cambios cuantitativos en cambios cualitativos. Los revisionistas como Bernstein sólo tenían en cuenta los cambios cuantitativos y, para tratar de diferenciarse de ellos, Althusser sólo tiene en cuenta los cambios cualitativos. Los primeros sólo hablan de la continuidad del movimiento y Althusser sólo habla de la discontinuidad.

Ambas posiciones son falsas. Althusser tiene en cuenta la superación pero no la continuidad del pensamiento de Marx y Engels respecto de sus precedentes y de su propia obra, y una cosa no se puede comprender sin la otra.

La cantinela es bastante conocida: el “joven Marx” era hegeliano, un idealista corriente y moliente de los que abundaban entonces en el Berlín universitario de 1841. Pero para llegar hasta ahí no necesitamos ir muy lejos ni en su biografía ni en sus obras, especialmente en sus “Manuscritos filosófico-económicos”, los más manoseados sin duda. Pongámoslo más difícil todavía. Basta empezar por el primero de sus textos, su tesis doctoral, donde encontramos a un jovencísimo “idealista” preocupado por dos materialistas de la antigüedad: Demócrito y Epicuro. ¿No es esto sorprendente en plena euforia hegeliana? Pues no. En su tesis Marx no sólo se preocupa de dos materialistas sino de dos pensadores que los manuales de historia de la filosofía siempre nos presentan juntos y él los separa hasta en el título: “Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y Epicuro”. Quien sepa apreciar la diferencia que entre ambos establece Marx, habrá encontrado buena parte de las claves del proyecto que persiguió invariablemente a lo largo de toda su vida.

¿Y el joven Engels? ¿Por qué nadie habla de él y de su propia ruptura (epistemológica)? ¿Acaso Engels no empezó siendo otro idealista hegeliano? ¿Por qué un joven idealista como Engels empieza escribiendo un “Esbozo de crítica de la economía política”? ¿No es extraño en aquel ambiente hegeliano esa preocupación de dos “filósofos” por la economía política? Todos estos interrogantes se quedan sin respuesta.

La preocupación mostrada por los “marxistas occidentales” acerca del joven Marx, bien de esa manera directa, bien a través de la ruptura (epistemológica) es un completo fraude, incluso en su propio planteamiento. En uno de esos escritos juveniles decían Marx y Engels que en aquella época la filosofía hegeliana era una anciana “viuda y marchita que cubre de adornos y afeites su cuerpo reseco, reducido a la abstracción más repelente y que, con amorosas miradas, busca un pretendiente por toda Alemania” (3). ¿Es eso hegeliano? ¿Hablaban de sí mismos los jóvenes Marx y Engels cuando se referían a aquella anciana viuda?

La doctrina de la ruptura, sin embargo, no concierne sólo a la evolución del pensamiento de Marx sino que es una constante en los escritos de Althusser, lo que prueba la naturaleza metafísica de su pensamiento, por completo ajena a la dialéctica materialista. Nunca tiene en cuenta la unidad de los contrarios, que siempre aparecen radical y absolutamente separados entre sí: la ciencia por un lado y la ideología por el otro, la teoría por un lado y la práctica por el otro, la estructura por un lado y la superestructura por el otro. Esa separación nos la presenta a veces de manera temporal o secuencial: primero la práctica y luego la teoría, primero la ciencia y luego la filosofía, primero el materialismo y luego la dialéctica, etc. El estructuralismo de Althusser y sus secuaces (Balibar, Badiou, Harnecker, Poulantzas) deviene así en un ejercicio de escolástica pura que tiene que ver más con la geografía que con cualquier otra disciplina. La consideración separada de la economía, la política y las ideología como regiones, estructuras, superestructuras e infraestructuras da la impresión de que estamos hablando de un mapa de carreteras o de un atlas algo enrevesado.

Una de ricos y pobres

Naturalmente la ruptura (epistemológica) establece un corte radical entre Hegel y Marx, de modo que el primero era idealista y el segundo materialista, es decir, dos corrientes absolutamente enfrentadas a lo largo de la historia. Así Althusser puede presentar su ataque contra el marxismo con la apariencia de un ataque contra el idealismo hegeliano, imprescindible para proceder a la ruptura (epistemológica). Pero como Hegel y Marx parecen tener en común la dialéctica (idéntica dialéctica), Althusser se saca de la manga la primacía de las tesis materialistas sobre las tesis dialécticas (4). No existe, al parecer, el materialismo dialéctico como una unidad teórica sino que en Marx el materialismo va por un lado y la dialéctica por el otro, y aquel es más importante que ésta. Incluso tenemos que despojarnos de ella para comprender el materialismo puro de Marx porque, según Althusser, no se puede entender el inicio de “El Capital” sin quitarle su envoltura hegeliana en un cien por cien (5).

Para Althusser, Marx no era hegeliano y el hegelianismo es el evolucionismo del rico (6). Dejemos pasar esta falsificación, que nos quiere hacer creer que Hegel era un evolucionista. Nos limitaremos a constatar que para sacar adelante sus tesis, Althusser tiene que falsificar tanto a Hegel como a Marx (y olvidarse de Engels). Si las cosas hubieran sucedido como Althusser las presenta, tendríamos que hablar de algo mucho más importante que de una mera ruptura (epistemológica). Lo que él –y otros como él- quieren decir es que en un momento dado de su obra y de su vida, Marx y Engels se pasaron al campo enemigo, no solamente en el sentido teórico, es decir, del idealismo al materialismo, dos concepciones radicalmente enfrentadas a lo largo de la historia, sino también en el sentido de clase, de la burguesía al proletariado porque, no lo olvidemos, Hegel defiende el “evolucionismo del rico” y además, naturalmente, Marx y Engels, provienen de la burguesía.

Dejemos pasar también otra falsificación del pensamiento de Hegel como si se tratara del ideólogo de los “ricos”, e imaginemos por un momento que ni el capítulo 4A de la “Fenomenología del Espíritu” (la lucha de los siervos contra los señores feudales) ni el capítulo 6B (apología del terrorismo burgués durante la revolución francesa), fueron escritos por él. Althusser lo presenta de esa forma pero otros como él nos hablan de un Hegel defensor de un Estado prusiano reaccionario, de los junkers y de la burocracia. Lo cierto es que Hegel fue un tenaz defensor de los estudiantes represaliados y de todos los luchadores encarcelados, y perteneció a una asociación cuyo nombre lo dice todo: “Gesetzlose Gesellshaft” que significa “Asociación Sin Ley”.
Pero miremos para otro lado y olvidémonos de la historia real para inventarnos la nuestra, nuestras propias historias e historietas; eso es lo que Althusser quiere que hagamos a cada paso, y lo mismo que él muchos otros intelectuales.

Sin embargo, nosotros somos materialistas, es decir, tenemos que partir de lo que existe y de lo que ha existido. Nosotros hablamos de la historia real lo mismo que del socialismo real, es decir, de lo único que ha existido y existe, no de utopías, ni de sueños, ni de inventos, ni de quimeras, ni de fantasías teóricas cocinadas a nuestro gusto. Y lo que la historia real demuestra a cada paso es que la trayectoria de Marx y Engels fue exactamente igual a la de cualesquiera otros grandes pensadores de la humanidad. Por ejemplo, los primeros ateos modernos fueron curas, como Meslier en el siglo XVII, que escribieron sus doctrinas ateas sobre las propias escrituras sagradas (7). El primer gran ateo, el maestro de los ateos modernos, el “judío” Spinoza, escribió dos tratados (ateos) de teología (y teología política además), y redactó su “Ética” (o sea, su política) como un manual de ateísmo desarrollado sobre la idea de dios precisamente. Para completar las tres religiones monoteístas, lo mismo tenemos que decir de Averroes y su “islamismo ateo” (o ateísmo islamista). Pues bien, si el ateísmo se ha escrito sobre los devocionarios, el materialismo también se ha escrito entre las líneas de los textos idealistas. Es más, es imposible imaginar que las cosas hubieran podido suceder de otra manera distinta. La historia está repleta de paradojas de ese tipo porque no es otra cosa que dialéctica. La paradoja llamada “materialismo dialéctico” es tan grande que algunos textos “marxistas” nos lo presentan de manera separada, o sea, de manera metafísica: primero el materalismo y luego la dialéctica, y a veces a la inversa. Esos mismos textos podrían hacer lo mismo con otras paradojas, como el “centralismo democrático” y explicar primero qué es el centralismo y luego qué es la democracia. Así podrían continuar con otras expresiones similares, tales como “internacionalismo proletario”, “socialismo científico” o “dictadura del proletariado”. Es la mejor manera de no entender nunca nada.

Los últimos residuos de Hegel

Después de la ruptura (práctica y teórica) y a pesar de ella, continúa Althusser, subsisten “residuos” e “influencia” de Hegel sobre Marx, incluso en “El Capital”, donde aún se aprecian las huellas de aquel pecado original, del que no se libraron (casi) nunca. La expulsión del paraíso y el paso implacable del tiempo fueron cicatrizando las heridas y por eso Lenin ya no cedió a la influencia hegeliana (8).

Por supuesto, Althusser propone eliminar de raíz esa apestosa influencia. Pero no se trata exactamente de Hegel sino de la propia dialéctica: hay que desmitificar la dialéctica, subraya Althusser (9), una tarea que resulta clave: “La cuestión de las estructuras de la dialéctica es la cuestión clave que domina todo el problema de una dialéctica materialista” (10). Pero si alguien se pregunta cuáles son esas “estructuras” de la dialéctica, no encontrará respuesta, y tampoco explica Althusser en qué consiste su desmitificación, aunque alude a la expresión valor de uso en lugar de utilidad, al fetichismo y a la negación de la negación, siendo la fórmula de Marx “expropiación de los expropiadores”, una imprudencia (11).

Afortunadamente para nosotros, después de la ruptura (epistemológica) de Marx desaparecieron los conceptos de negación de la negación y alienación (12).

A ninguno de esos teóricos de pacotilla se le ha ocurrido plantearse la pregunta inversa: una vez que se pasaron del bando idealista al materialista, ¿quedaron residuos materialistas en Marx y Engels? Formulada de otra manera quizá la pregunta no sea tan estúpida como parece: el materialismo al que arribaron Marx y Engels ¿es el mismo que el de Holbach o cualquier otro materialista francés del siglo XVIII? La respuesta es evidente: Marx y Engels también rompen (epistemológicamente) con el materialismo anterior (y a la vez son sus continuadores directos). Pero prosigamos con las preguntas estúpidas: ¿Hay residuos de socialismo utópico en el socialismo científico? ¿Hay residuos de David Ricardo en la economía política de Marx? ¿No será todo el marxismo un producto residual de autores precedentes? Las conclusiones –obvias- a las que llegamos con estas preguntas son las mismas que debemos mantener con el hegelianismo, el idealismo y la dialéctica: entre Hegel y Marx y Engels hay un abismo… un abismo tan profundo como el canto de un papel de fumar.

Tenemos que reiterar la idea del abismo entre ambos porque así le facilitamos a Althusser la tarea de depurar al marxismo de hegelianismo. Ahora bien, si la dialéctica es un problema (no una solución sino justamente un problema) tan importante, como dice Althusser, no resulta creíble que, finalmente, quede reducida a los tres únicos conceptos marxistas residuales que él mismo señala (valor de uso, fetichismo y negación de la negación). Entonces queda al descubierto que no son residuos lo que él trata de eliminar sino que su verdadero propósito es el de erradicar la dialéctica del interior del marxismo de manera fulminante y completa. Y no sólo la dialéctica; Althusser va mucho más allá y sostiene, nada más y nada menos, que Marx “suprimió” toda filosofía, excepto el “accidente imprevisto” de los capítulos filosóficos del Anti-Duhring, escritos por Engels. Pero ya se sabe que para los oportunistas éste no sólo no era Marx sino que era lo contrario de Marx.

Su rechazo a la dialéctica se presenta en ocasiones como una crítica de lo que él llama “historicismo” de ciertos autores marxistas, como Gramsci, lo cual causa una nueva perplejidad en el lector ya que, siempre según Althusser, Marx fue el precursor de la historia como ciencia. La explicación de esta paradoja se encuentra en un error muy común en el pensamiento burgués, el de pensar que la historia se ciñe a la historia de la sociedad, del hombre y de las creaciones más directamente ligadas al hombre, como la cultura, descuidando que todo -absolutamente todo- es historia o es histórico (y por tanto, dialéctico), de manera que hablamos corrientemente de “evolución” de las especies pero podríamos hablar también de historia de las especies, de la historia de los planetas, etc.

En cualquier caso, es claro que tanto la historia como la dialéctica están totalmente ausentes de los textos de Althusser que, insistimos, desde el punto de vista filosófico, es un metafísico vulgar y corriente. Es fácil comprobar que en sus textos, como en el manualillo de su discípula Harnecker (13), no sólo ha desaparecido la dialéctica sino el materialismo dialéctico al completo. Ellos solo hablan de materialismo histórico; es una pena que tampoco sepan lo que es esto.

El proceso sin sujeto

Entre las falsificaciones contemporáneas del marxismo hay una que nos habla continuamente de un supuesto “sujeto revolucionario”, normalmente para inculcarnos que ese “sujeto” es “nuevo”, distinto o añadido al “viejo”, la clase obrera, fraseología propia de los años sesenta del pasado siglo envuelta en un lenguaje izquierdista que, por su propio absurdo, engendró una reacción de signo opuesto, derechista, que es la de Althusser, la teoría del proceso sin sujeto, una consecuencia lógica de las tesis estructuralistas burguesas que Althusser defiende. De ahí deriva que la contradicción es más importante que los contrarios y la lucha de clases más importante que las clases mismas.

Disimuladas las clases sociales tras las cortinas de una abstracción metafísica, tampoco hay un sujeto de la historia, dice Althusser (14), tesis enfilada directamente contra el protagonismo de las masas en la historia. Como consecuencia de su patología ideologista y teoricista, el estructuralismo incurre en una especulación vacía. No existen los sujetos (las clases) sino sólo las relaciones (las luchas) entre los sujetos (las clases).

Por lo demás Althusser pretende colarnos esta tesis nada menos que como una toma de postura contra el empirismo y el positivismo, cuando se trata justamente de empirismo y positivismo en estado puro.

Las masas, las clases sociales y la lucha entre las clases sociales son, por el contrario, algo bien concreto y definido a la lo largo de la historia. Las clases sociales son obreros y burgueses de carne y hueso, con dientes, oídos y ojos, como diría Marx en una obra repudiada por Althusser: los “Manuscritos filosófico-económicos”. Son personas, seres humanos con su biografía singular que viven en un determinado país, en un determinado momento histórico, con experiencias sociales y culturales muy precisas. En la “Ideología alemana” Marx toma a los individuos concretos y definidos como punto de partida metodológico de su crítica al idealismo hegeliano: “Las premisas de que partimos no tienen nada de arbitrario, no son ninguna clase de dogmas, sino premisas reales, de la que sólo es posible abstraerse en la imaginación. Son los individuos reales, su acción y sus condiciones materiales de vida” (15).

Si para el marxista la verdad es concreta, queda bien claro que el pensamiento de Althusser no tiene nada que ver con ello. La clase obrera se compone de sujetos que trabajan cada dia en los supermercados, en los talleres y en las oficinas; se compone de sindicalistas, de revolucionarios, de trabajadores pasivos y de un sinfín de elementos de todas las especies y procedencias. De ella surgen también los comunistas, los revolucionarios profesionales, los cuadros, los militantes, combatientes aguerridos que hacen de la lucha la razón de ser de toda su vida. Los marxistas no somos capaces de entender la revolución de 1917 sin entender a un sujeto como Lenin al mismo tiempo. Plejanov escribió un libro titulado “El papel del individuo en la historia” que esclareció, hace ya cien años, esta cuestión, volviendo a demostrar que los marxistas “orientales” afinan mucho más que los “occidentales”. Sin embargo, el pensamiento burgués sigue sin encontrar una explicación a cualquier acontecimiento histórico porque separa a los sujetos concretos de las clases a las que representan, pero también porque separa a éstas de aquellos sujetos concretos. Este último es el caso de Althusser.

Lo más pintoresco del galimatías estructuralista es que eso del “proceso sin sujeto” es un error similiar al que Marx reprochó a Hegel: el pensamiento sin sujeto, una abstracción que se aburre inifinitamente de sí misma (16).

Quizá lo importante sea desentrañar las claves que esta absurda teoría encubría. Para ello habrá que enmarcarla dentro de la crisis del PCF que la “prodigiosa sorpresa” de mayo del 68, como la llamó Althusser, pondría de manifiesto. Lo que el proceso sin sujeto significaba es lo mismo que la crítica al humanismo por parte de Althusser: una velada reprobación del movimiento espontáneo de la clase obrera, entonces en auge, que no se dejaba someter a la política de los reformistas. Naturalmente eso se presentaba bajo la forma de lucha contra el izquierdismo y el subjetivismo, bien entendido que cuando tales desviaciones emergían, eran como consecuencia del rechazo por parte de la clase obrera de la línea del PCF. Pero, entre otras, ésta era la parte que quedaba encubierta.

Por tanto, la confusión del estructuralismo con el “marxismo” de Althusser fue un intento por parte de los revisionistas de controlar a un movimiento de masas que se escapaba de sus manos en aquellos años. Había nueve millones de obreros manifestándose en la calle y la burguesía francesa necesitaba que el PCF le sacara las castañas del fuego. Ese era el verdadero problema entonces en Francia como en Italia o en Alemania. Los famosos estudiantes de la Sorbona y sus divagaciones teóricas importaban mucho menos.

Con diversas variantes, el “sujetivismo” izquierdista y el reformismo estructuralista siguen aún hoy alimentándose mutuamente los unos de la torpeza de los otros, pero ninguno de ellos pueden ser asimilados a ninguna forma de marxismo.

La conciencia de clase

Como consecuencia de la descomposición del movimiento comunista internacional a partir de 1956, tanto los reformistas como los izquierdistas participan de un cliché que desde entonces no ha cesado de repetirse por todas partes: los que están atrasados no son los comunistas sino los obreros, que carecen de conciencia de clase. Pero, una vez más, la propia expresión “conciencia de clase” arrastra las huellas de su podrido origen hegeliano, y aún podemos estropearlo mucho más si diferenciamos entre “clase en sí” y “clase para sí”, que es el colmo de todos los residuos hegelianos que Marx expone en su “Miseria de la filosofía” (17) y que a Althusser se le olvidó contabilizar.

¿Que es la conciencia? Y sobre todo, ¿qué es la conciencia de clase? No vamos a contestar aquí a ninguna de estas preguntas por más que nos tiente la constatación de que es algo totalmente tergiversado por los “marxistas occidentales” -de los que Althusser forma parte- que insisten tanto más en la importancia de la conciencia en cuanto que necesitan prostituir su significado hasta hacer de ella una caricatura grotesca.

En este punto hay algo que llama la atención: cualquiera que sea la conclusión al respecto, la idea de vanguardia y, sobre todo, la de partido está ausente (18). Así todo es muy fácil para esos “marxistas”: las masas están atrasadas y como nosotros los marxistas, la vanguardia, debemos permanecer unidos a ellas, también nosotros tenemos que atrasarnos. La culpa siempre es de las masas. Lo que explica nuestra actitud no es nuestra propia conciencia sino la de los demás. Como nosotros sí somos muy conscientes, podríamos hacer mejor las cosas o podríamos hacer más cosas, pero eso nos separaría de las masas. Esta idea la pueden disimular de mil maneras diferentes, pero es lo que piensan todos los oportunistas.

Para un materialista la conciencia siempre está atrasada con respecto a la realidad. Pero la vanguardia se denomina de esa forma precisamente porque va por delante, no solamente en el sentido físico o espacial sino también en el aspecto temporal. Eso es lo que diferencia a un comunista de un periodista: éste nos habla de ayer y aquel de mañana. El programa, los planes quinquenales, la línea política, las consignas, la estrategia, la política económica, etc., todo eso que tiene que ver con los objetivos demuestra otra de las falsificaciones de Althusser: el que la historia, además de carecer de sujeto, tampoco tiene fines. Cabe concluir aquí que si no hay fines tampoco hay política y que de ese modo la teoría estructuralista queda reducida a la teoría “pura” que es en realidad.

De manera que nunca salimos del terreno de la conciencia, entendida ésta siempre como teoría o como ideología, nunca como política ni como vanguardia. Siempre andaremos rezagados, siempre a remolque de la burguesía, siempre comentando las noticias que sucedieron ayer. Naturalmente que así nunca hay sujetos, actores, protagonistas de la historia porque aquí justamente es donde interviene una versión adulterada del añadido que Lenin recuperó de Kautsky: la teoría se introduce en el movimiento obrero desde fuera, casi con forceps, como el médico que le introduce al paciente un supositorio por el recto. A partir de ahí es fácil interpretar que ese médico es el partido comunista. Así se lo hemos escuchado muchas veces a los anarquistas y así lo interpreta también Harnecker (19). Ya tenemos otro mapa regional de los estructuralistas: el partido por un lado y la clase por el otro. Ahora bien, algo hemos avanzado: por fin encontramos algún tipo de vínculo –aunque sea extraño- entre el partido y la conciencia. Este es un punto en el que tenemos que darle la razón a Althusser cuando afirma que “el retraso de la conciencia de las masas está ligado también y en nuestro caso sobre todo, al retraso de la conciencia del partido respecto a las exigencias de la lucha de clases” (20). Ya podemos empezar a hablar de algo un poco más concreto, de esa famosa “historia y conciencia de clase” de la que quería hablarnos Luckacs, aunque no fuera capaz de decirnos nada acerca de la Primera Internacional, ni de la Segunda, ni de la Comuna de París, ni de nada de nada. Sin embargo, ya sospechamos que la conciencia tiene que ver con las organizaciones de clase y muy especialmente con el partido, su estrategia, etc.

Si esta tesis es correcta –y lo es- a partir de este punto se borran las fronteras entre la ideología y la política. Si la expresión “economía política” nos dice que no existen las “regiones” economía y política que los estructuralistas quisieron trazar, la conciencia de clase demuestra que tampoco hay separación ninguna entre la ideología y la política.
A pesar de ello, la separación que los manuales estructuralistas establecen es aún más chabacana. Por ejemplo, Harnecker expone por un lado la región jurídico-política, el Estado, las formas de gobierno, el poder burgués, etc., y bastante más allá expone una región sociológica: las clases sociales, la lucha de clases, la conciencia de clase y la revolución. Es una reedición de la dicotomía de su odiado Hegel entre el Estado (burgués) y la sociedad civil (proletaria). No solamente esa dicotomía estricta no existe sino que, en todo caso, debería aparecer expuesta en el orden inverso de modo que el Estado, cada Estado concreto, exprese las huellas del carácter irreconciliable que ha alcanzado la lucha de clases. Pero para los estructuralista el Estado -como la ideología- es un “aparato”, otra expresión infeliz que desde entonces no nos sacudimos de encima: el Estado como institución burocrática que por su naturaleza abstracta de clase es igual en Costa Rica que en Pakistán.

En la cuestión de la conciencia de clase no puede faltar otra versión de esta misma música celestial: las habituales referencias a “las condiciones”, a las que a veces se llaman condiciones materiales u “objetivas”, el complemento indispensable del sujeto y las condiciones “subjetivas”. Marx dio una explicación bien sencilla de este entuerto: “Los hombres hacen su propia historia, pero no las hacen arbitrariamente, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo circunstancias directamente dadas y heredadas del pasado” (21). Las condiciones, pues, no son algo inaccesible o inmodificable; se pueden y se deben cambiar para hacerlas más favorables. Si el subjetivismo quiebra porque no las tiene en cuenta, el objetivismo, que se pliega a ellas como a un destino fatal, tampoco permite el avance de la lucha de clases.

La práctica teórica

La cartografía estructuralista pinta con colores diferentes cada una de las regiones para acabar en una teoría pura, desligada de la ideología, de la política y, finalmente, de la misma práctica. Lamentablemente esas concepciones han acabado calando muy hondo, por lo que es fácil comprobar en las declaraciones de las organizaciones que pretenden ostentar un marchamo de clase que la conciencia que hay que introducir desde fuera en el movimiento obrero es precisamente la teoría. Confunden el trabajo político con el pedagógico y las lecciones que pretenden impartir son por completo ajenas a los intereses y las necesidades inmediatas de la clase obrera. Por eso no entienden el famoso “economicismo” de los estalinistas que insisten en partir siempre de los problemas concretos de los obreros, fuera de los cuales las teorías abstractas no tienen ninguna perspectiva de properar. Cualquier política de clase une indisolublemente las reivindicaciones económicas a las políticas, las inmediatas a las mediatas, las tácticas a las estratégicas, las prácticas a las teóricas, las nacionales a las internacionales, etc.
La discusión retorna, pues, a la unidad de la práctica y la teoría que Althusser trató de esquivar mediante el galimatías de la “práctica teórica”: el marxismo es una teoría de la práctica teórica (22). ¿Qué ha sucedido? Pues que para separar la teoría de la práctica no basta con tergiversar lo que es la teoría sino que también hay que tergiversar lo que es la práctica. Como, además, hay que guardar la apariencias, finalmente resulta que todo, cualquier cosa, es una práctica: la teoría se convierte una práctica teórica. Por tanto, acabamos en otra paradoja: con Althusser parece que todo es práctica pero finalmente todo es teoría y nada más que teoría.

Finalmente lo que ha sucedido es que el marxismo ha acabado convertido en una teoría, y sólo queda añadir: otra teoría más. A lo máximo se le añade aquella frase de Lenin: “Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario”. Entonces vuelve a aparecer que sólo el marxismo puede ser esa teoría. Pero si se lee la frase con atención, Lenin habla de “teoría revolucionaria” y parece claro que una “teoría revolucionaria” no se puede confundir con una teoría a secas. El concepto de “teoría revolucionaria” es otro oxymoron de los que ya hemos enunciado algunos: internacionalismo proletario, centralismo democrático, materialismo histórico, etc. No existe la teoría por un lado y la revolución por el otro; la “teoría revolucionaria” es una unidad de contrarios.

No es por casualidad que la ideología pasara al primer plano precisamente en un momento en el que los revisionistas habían roto con los fundamentos del marxismo-leninismo. Se trataba de aprovechar la situación de debilidad del marxismo-leninismo para sustituirlo por las teorías cocinadas al gusto de los imperialistas y sus secuaces intelectuales.

A mediados de los sesenta la revalorización de la ideología parecía ir de la mano con la Revolución Cultural que en aquellos momentos estallaba en China. Pero hay que apuntar dos cosas: aquella revolución no sólo era “cultural” y antes de ella hubo previamente otra en 1949, de la que los teóricos no nos quieren hablar, quizá porque habría más fusiles que libros.
En medio de aquel batiburrillo, los intelectuales pretendieron suplantar a la clase obrera como clase dirigente poner a los explotados al servicio de los intelectuales, que son los que saben, los que están en posesión de la teoría. No es de extrañar que en pleno mayo del 68 una organización maoísta francesa manifestara a las claras este punto de vista: en China la revolución cultural “estudiantil” había precedido a la revolución política “proletaria” y también en Francia la revolución “ideológica” iba a preparar la revolución “política” (23). Por eso leemos también muchas veces que el marxismo es una “teoría crítica”, que hay una teoría marxista del valor, una ontología marxista, etc., y acabarán inventando una hidrodinámica marxista, una metereología marxista, una cardiología marxista, etc.

Así vamos comprendiendo por qué los estalinistas infravaloran el papel de la teoría, de teorías de esa ínfima naturaleza, e incurren en su característico, grosero y vulgar “economicismo”.

Lo que no puede durar en el partido comunista

Pero como todas las modas, aquellas teorías también envejecieron pronto; por fin llegamos a abril de 1978 y en “Le Monde” pudimos leer la crítica de Althusser a su partido. Si fue el “New York Times” quien publicó el informe secreto de Jruschov, fue “Le Monde” quien publicó el de Althusser. Es la mejor demostración del carácter plural y abierto de la prensa imperialista que, como bien sabemos, es desde siempre muy propensa a difundir los textos “comunistas”. Tuvimos que esperar 20 años, un poco menos de lo que nos hizo esperar Jruschov; si éste aprovechó la muerte de Stalin, Althusser aprovechó la derrota electoral del mes anterior de la unión de la izquierda entre el partido socialista y el partido comunista.

Que nadie espere en ese texto una gran teoría a la altura de la otra ruptura, la ruptura epistemológica. Es más, ya ni siquiera hay ruptura de ningún tipo porque se trata sólo de lo que no puede durar dentro del partido, es decir, de una pura operación de cosmética interna. Es lo que ya hemos escuchado tantas veces: hay que reformar el partido desde dentro, o lo que es lo mismo, hay que echarle colonia a la podredumbre reformista para que su olor pestilente no nos desagrade tanto.

No me cabe ninguna duda de que todos los defectos partidarios que Althusser apunta son ciertos, e incluso se le quedan muchos otros en el tintero. Pero tampoco me cabe duda de que las causas de ello no aparecen por ninguna parte y siguen bien escondidas. A su vez, la causa de esas causas es que Althusser participa del conjunto y del fondo de la línea política del PCF que está criticando. De ahí que todo quede en eso, en una derrota electoral.

Bueno, en eso y un poco más: las consabidas críticas a la dirección del PCF por la falta de democracia interna. ¿El diagnóstico? ¿Cuál va a ser? Estalinismo.

Notas:

(1) “Para una crítica de la práctica teórica. Respuesta a John Lewis”, Siglo XXI, Madrid, 2ª Edición 1974, pgs.98-99 y 101.
(2) “Socialismo teórico y socialismo práctico”, Claridad, Buenos Aires, 1966, pg.23.
(3) “La Sagrada Familia”, Akal, Madrid, 2ª Edición, 1981, pg.33.
(4) “Para una crítica de la práctica teórica”, cit., pg.40.
(5) “Escritos”, Laia, Barcelona, 1974, pg.86.
(6) “Sobre el trabajo teórico: dificultades y recursos”, Anagrama, Barcelona, 1970, pg.33.
(7) Agustín Izquierdo: “Ateos clandestinos”, Valdemar, Madrid, 2003, pgs.51 y stes.
(8) “Escritos”, cit., pg.38.
(9) “Escritos”, cit., pg.63.
(10) “Escritos”, cit., pg.74.
(11) “Escritos”, cit., pg.35.
(12) “Para una crítica de la práctica teórica”, cit., pgs.55 y 58.
(13) Ver la acertada crítica “Una falsificación del materialismo histórico” de José Sotomayor Pérez en: http://es.groups.yahoo.com/group/accionglobal-info/message/5093
(14) “Para una crítica de la práctica teórica”, cit., pgs.73 y stes.
(15) “La ideología alemana”, Pueblos Unidos, Montevideo, 3ª Edición, 1971, pg.19.
(16) “Manuscritos: economía y filosofía”, Alianza Editorial, Madrid, 5ª Edición, 1974, pg.205.
(17) “Miseria de la filosofía”, Júcar, Madrid, 1974, pg.257.
(18) Por ejemplo en Eduardo Fioravanti: “El concepto de modo de producción”, Península, Barcelona, 3ª Edición, 1983, pgs.223 y 224.
(19) “Los conceptos elementales del materialismo histórico”, 28 Edición, Madrid, 1975, pg.183.
(20) “Lo que no puede durar en el partido comunista”, Siglo XXI, Madrid, 2ª Edición, 1980, pgs.27-28.
(21) “El 18 Brumario de Luis Bonaparte”, Ariel, Barcelona, 2ª Edición, 1971, pg.11.
(22) “Para una crítica de la práctica teórica”, cit., pg.59.
(23) Patrick Kessel: “Le mouvement maoiste en France”, Union General d’Edition, Paris, 1978, tomo II, pg.110.