sábado, 22 de octubre de 2011

Los medios apuntan, la OTAN dispara

Intereconomía adorna sus artículos con listas negras


"Ni en su pueblo ni en su tribu pudieron defenderle por más tiempo, como tampoco pudieron hacerlo sus últimos amigos, tan igualmente impresentables y esperpénticos; los que le quedaban con Hugo Chávez y los hermanos Castro de manera notoria. Ya han visto arder las barbas de Gadafi y mas valdrá que todos ellos pongan las suyas a remojar, como también deberían hacerlo Asad en Siria y Saleh en Yemen." José Luis Abarca


La OTAN, esa organización armada que dice estar en Libia bajo mandato de la ONU para proteger a los civiles, reconoció que bombardearon un convoy a las afueras de Sirte, si bien desconocían que en él viajaba Gadafi. Si eso es así, suponemos que la OTAN lamenta no haberle matado directamente con los bombazos, siempre inteligentes, pues no será porque no lo han intentado desde que esta guerra comenzó. Fracasaron, no consiguieron asesinarle de un bombazo, aunque con su hija, su nieta y otros familiares sí que hicieron diana. Por eso los demócratas rebeldes que trabajan sobre el terreno tuvieron que terminar la faena rematando a Gadafi con un tiro en la cabeza, no sin que antes fuese torturado por una turbamulta "enardecida".

Cuando la noticia del asesinato del líder libio llegó a los oídos de los principales líderes occidentales todos ellos se alegraron profunda y públicamente, el grito y las risas cínicas de Hillary Clinton pasarán a los anales de la infamia, una escena a la altura de su patética actuación durante el montaje del asesinato de Osama Bin Laden. Esos líderes felicitaron a sus iguales demócratas libios por su buen hacer como matarifes. Uno pensaba que los gobernantes demócratas de Occidente pretendían llevar al terrible dictador Gadafi ante la Corte Penal Internacional por eso de repartir viagras para las violaciones masivas, los asesinatos de civiles indefensos y el famoso imperio de la ley del que tanto presumen y que según ellos debe prevalecer. Pero parece que era mejor un Gadafi con la boca cerrada por si se le ocurría defenderse en el juicio, y es que lo mismo dejaba al descubierto las mentiras usadas como pretexto para la conquista de Libia. Siempre es más fácil que se escape una bala a cielo abierto que eliminar al objetivo en las mazmorras del TPI como tuvieron que hacer con Milosevic. Tal es la justicia de los demócratas, toda ella espada a las órdenes del dinero, porque la balanza la dejan para las películas de Hollywood y a la mujer, aprovechando que está vendada, la violan impunemente.

Hablando de películas, en una fabulosa escena de El Padrino un mensajero lleva a casa de los Corleone un chaleco con un pez dentro, que según el código siciliano significaba que el matón de los Corleone y dueño del chaleco, Luca Brasi, había sido liquidado por la familia enemiga, los Tattaglia. La comunicación es vital, no solo para los mafiosos. La prensa del mundo libre sabe lo importante que es, y no perdió un segundo en mostrarnos el cadáver de Gadafi en todas las posturas posibles, vestido, desnudo, con sus correspondientes charcos de sangre, con primeros planos de su rostro desencajado, incluso cuando estaba vivo y se dirigía al matadero arrastrado por los demócratas, hasta nos mostraron a un chaval blandiendo la pistola que supuestamente se usó para el tiro de gracia. Un amplio reportaje, y todavía siguen refocilándose en la matanza. ¿Será por eso de los mensajes sicilianos? Quizás, lo que sí está claro es que los demócratas aun tienen mucho que aprender de las refinadas maneras del hampa.

Según José Luis Abarca lo de Gadafi debe poner sobre aviso a Chávez, los hermanos Castro, Asad, Saleh y suponemos que a cualquier otro jefe de Estado que los buenos, los suyos, consideren "impresentables y esperpénticos". Esa lista de malos siempre está abierta, depende de las necesidades del momento. Como dirían los "emprendedores" cursis que las redactan, es una lista flexible y competitiva.

Con respecto a Saleh, el amigo Abarca se equivoca, por lo visto los buenos demócratas quieren sacarlo de Yemen bajo protección no sin antes colocar en el poder a otro títere. Saleh sería pues un "esperpento" de los suyos, al menos de momento porque con esta gente nunca se sabe. Pero Abarca también se equivoca en su artículo cuando afirma que Gadafi prefirió "morir matando" antes que salir del país y evitar una guerra. Gadafi, como libio que era, no tenía por qué salir del país, pero sí ofreció a los llamados rebeldes la posibilidad de celebrar unas elecciones al estilo homologado por Occidente, pero a los amigos demócratas no les interesaba esa perspectiva, tenían que destruir el país y toda organización anterior precisamente para construir un nuevo poder que naciese ya entregado a las burguesías occidentales de las que el amigo Abarca forma parte. Esa y no otra es la causa de la guerra. Bien podemos decir sin temor a equivocarnos que "la comunidad internacional y las democracias occidentales" ya han hecho su trabajo, y ahora los libios tendrán que hacer el suyo: descolonizar el país una vez más con todo el sufrimiento que eso supone. Lo harán, tienen ejemplos a seguir y mucho más tiempo del que le queda al orden terrorista mundial liderado por los yanquis, un régimen que se cae a pedazos y que, ellos sí, parece que quieren morir matando, es decir, tal cual vivieron.

Pero no vamos a tener en cuenta estas máculas en el análisis del amigo Abarca, su lógica es tan aplastante como las 50.000 bombas de la OTAN que arrasaron Libia y a miles de ciudadanos ya por fin protegidos bajo tierra. Se le entiende perfectamente bien, casi igual que a los telediarios. No está mal recordar que hay personajes "impresentables", "esperpénticos" y hasta criminales genocidas. Hay de todo en este mundo.

Por cierto, el señor Abarca es diplomático, demócrata y con toda seguridad a él jamás se le ocurriría apretar el gatillo.

http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/opinion/libia-se-libra-gadafi-20111020



2 comentarios:

  1. Este artículo, sólo literariamente hablando, es infinitamente mejor que el 95% de lo que se publica en la prensa-propaganda. Y eso sin contar el contenido.

    ¡Viva la resistencia antiimperialista libia!

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  2. Un saludo anónimo, ¡y vivan los antiimperialistas libios!

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