martes, 1 de febrero de 2011

Sobre un artículo de Pueblo en Línea


Un tal Yu Jincui escribe en Pueblo en Línea un artículo muy interesante [1]. Y lo es por dos razones. Primero porque nos informa sobre un nuevo fenómeno social chino, los llamados Kenlaozu [2], y segundo porque nos da una idea sobre cómo está avanzando la sociedad china.

Por lo visto muchos hijos después de terminar la universidad (los que pueden ir) regresan a casa de sus padres tras fracasar en el mercado laboral. El autor lo dice así: "cuando se enfrentan con un competitivo mercado laboral después de la graduación, se sienten perdidos y no logran encontrar un trabajo". Resulta curioso que en una sociedad supuestamente comunista un ciudadano tenga que ir por ahí a mendigar un salario como si de una vulgar economía capitalista se tratara. El autor, supongo que comunista, debería saber que si alguien busca y no encuentra trabajo estamos no ante un problema del individuo sino de la sociedad en la que vive. En una sociedad comunista el trabajo es una obligación puesto que ante todo es una derecho garantizado, de lo contrario no tendría sentido.

El autor sigue: "Y lo peor, cuando se acostumbran a la vida “cómoda” del kenlao, se vuelven demasiado exigentes para cualquier trabajo, insatisfechos con el sueldo bajo o la carga laboral". Es decir, no quieren ser explotados. No ven la razón por la cual tengan que ir a trabajar por cuatro billetes con los que malvivir mientras un puñado de chinos se enriquece sin parar. Deberían darle a esos jóvenes una medalla al mérito, porque deben ser los únicos comunistas que quedan en ese enorme país. Y no porque se nieguen a trabajar, sino porque no quieren participar de una sociedad explotadora.

No es un capricho de unos cuantos niños mimados. Según al autor, "cerca de un 30 por ciento de adultos del país en China dependen de sus padres para cubrir parte o todos sus gastos de vida", lo que nos lleva a pensar que algo está fallando, un número tan elevado de adultos dependientes no es fruto del capricho, así como en mi país no hay casi 5 millones de parados porque les guste tocarse las narices por la mañana. Aunque el autor apunta a una explicación similar cuando afirma que "ser desempleado no debe ser una excusa para vivir de los padres". Claro que no nos explica cómo un adulto puede sobrevivir sin trabajo, o cómo será el trabajo cuando lo rechazan.

Los Kenlaozu, señor Yu Jincui, no son más que la consecuencia lógica de la terrible desigualdad en la que China vive. Evitar el trabajo brutal y precario al que millones de chinos son sometidos no es una reacción estrafalaria sino muy normal, racional y hasta recomendable física y psíquicamente.

El trabajo otorga identidad a los seres humanos, una posición en la sociedad y recursos para poder vivir. Es necesario trabajar. Ahora bien, no debemos olvidar que el trabajo explotado puede ser una pesada losa, llegando incluso al punto en el que sea preferible evitarlo. Esto es, en efecto señor Yu, un problema moral, pero del explotador no del explotado.

P.S: En la foto se ve una fábrica china de juguetes. Los trabajadores, sometidos a interminables jornadas laborales, descansan un ratito bajo una mesa.

Que me perdone el señor Yu, pero antes de ver a un hijo mío sometido a semejante explotación prefiero que esté en casa sin hacer nada. Y es que si los comunistas reivindicamos el mundo del trabajo es precisamente para hacerlo compatible con la vida, no para negarla.



[1] http://spanish.peopledaily.com.cn/31619/7278585.html

[2] literalmente, "la tribu que come de los ancianos"

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