domingo, 10 de octubre de 2010

La gran transformación. La economía americana de Tercer Mundo


Un artículo de Paul Craig Roberts
Traducido por Nora Fernández

He reportado durante un número de años sobre la información mensual de los trabajos no agrícolas. La información no ha apoyado los elogios que los economistas le cantaban a la “Nueva Economía.” La “Nueva Economía” consistía, supuestamente, en servicios financieros, innovación y servicios de alta tecnología.
Esta economía estaría tomando el lugar de la vieja economía “de uñas sucias,” la de la industria y la manufactura. La educación entrenaría a la fuerza laboral, y nos moveríamos a un nivel más alto de prosperidad. Una y otra vez reporté que no habia seña de los trabajos de la “Nueva Economía” pero que los trabajos de la vieja economía estaban desapareciendo. Los únicos nuevos trabajos que aparecían estaban en los servicios domésticos mal pagados -camareros de restaurantes y bares, vendedores minoristas, trabajadores en asistencia social y servicios de salud (mayormente en servicios ambulatorios de salud), y , antes de que explotara la burbuja, trabajadores de la construcción. Los datos, entregados mensualmente por el Departamento de Estadísticas de los Estados Unidos, no tenían impacto alguno sobre la propaganda de la “Nueva Economía.” Los economistas continuaban hablando acerca de como el globalismo sería la gran ayuda para nuestro futuro. Los millones de desempleados hoy son culpados de la explosión de la burbuja inmobiliaria y de la crisis financiera de las derivativas basadas en las hipotecas de “no-primera calidad.” Y sin embargo, la economía de los EEUU ha venido perdiendo trabajos por una década. Al tiempo que las manufacturas, la tecnología de la información, el software de ingeniería, la investigación, el desarrollo y comercio de servicios profesionales se movía al extranjero, la clase media americana se achicaba. Las escaleras para la mobilidad hacia arriba, que hicieron de la sociedad americana una sociedad con oportunidades, estaban siendo desmanteladas. Los ahorros en sueldos y salarios obtenidos, al entregar los trabajos americanos a chinos e hindúes, enriquecieron a los Jefes Ejecutivos de las corporaciones, a sus accionistas y a Wall Street, a expensas de la clase media y de la economía de consumo americana. La pérdida de trabajos y entradas de la clase media fue cubierta durante años por la expansión de las deudas del consumidor, que tomaron el lugar de la falta de crecimiento de los ingresos. Los americanos refinanciaron sus casas gastándose lo que tenían de patrimonio neto y coparon al máximo sus tarjetas de crédito. La expansión de la deuda del consumidor recorrió finalmente su camino, y no hay posibilidad de continuar alentando la economía haciendo crecer esta deuda. Economistas y legisladores continúan ignorando el hecho de que todo empleo en bienes transables y servicios ha podido moverse a fuera del país (o llenarse de extranjeros traídos con visas H-wb y L-1). Los únicos trabajos de remplazo están en las áreas domésticas de servicios no transables, vale decir, son esos trabajos que tenemos que hacer con las manos, como servicios de salud ambulatorios, barberos, servicios de limpieza, camareras de restaurantes y bares—trabajos que describen la fuerza laboral de un país del tercer mundo. Incluso muchos de estos trabajos están siendo llenados con extranjeros traídos con visas tipo R-1 de Rusia, Ucrania, Tailandia, Rumania y otros lugares. La pérdida de trabajos en los EEUU y la compresión de ingresos del consumidor debido a los bajos salarios ha terminado con la demanda de consumo, que ha sido la fuerza conductora de la economía. Esta es la razón por la que las políticas de expansión monetaria y fiscales no están teniendo efecto. Los últimos reportes sobre trabajo emitidos hoy, muestran que la transformación de EEUU en una economía del tercer mundo continúa. La economía ha perdido 95 000 trabajos en septiembre, mayormente debido a los cortes en la educación local y el empleo federal. Parte de la pérdida de 159 000 trabajos gubernamentales fue compensada por la creación de 64000 trabajos en el sector privado. ¿Donde están los nuevos trabajos? Están en áreas de servicios domésticos no transables y mal pagadas: 32 000 de ellos en la salud y los servicios sociales, 33 900 en áreas de servicios de alimentación y bebida (restaurantes y bares). Allí está. Esa es la “Nueva Economía” americana.

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