domingo, 10 de julio de 2011

Sobre los Kulaks

Interesantes extractos del libro Chechenia versus Rusia, de Antonio Fernández Ortiz, en los que se explica cómo se llevó a cabo la deskulakización del campo, centrándose sobre todo en el trato que recibieron los kulaks de las autoridades. A partir de estos textos podemos hacernos una idea mucho más justa de la realidad soviética a la hora de enfrentar la lucha de clases, y que a pesar de la dureza nada tiene que ver con los chismes de los ricachones.


¿Quiénes eran en realidad los kulaks?

En la historiografía occidental el concepto Kulak se traduce por el de campesino rico, pero esto no es del todo correcto. Históricamente, la figura del kulak tenía connotaciones negativas en el campo ruso y se refería en lo fundamental al campesino que no trabajaba la tierra, que no vivía de la tierra. Quizá, el nombre con el que mejor eran definidas estas personas en la comunidad campesina rusa tradicional era el de miroed. Está compuesto por la palabra mir y el sufijo ed que proviene de eda, comida, y del verbo est, comer. La palabra mir, tiene varios significados todos ellos relacionados. Significa la paz, el mundo, la comunidad, las gentes, etc. La comunidad campesina rusa recibía, entre otros, el nombre de mir. Cuando se quiere resaltar que algo ha sido construido por la colaboración o aportación de todas las personas de una comunidad (de toda la nación), en ruso se utiliza la fórmula cuasi religiosa usem mirom. Los kulaks recibían el nombre de miroed porque con su actividad social y económica se comían literalmente tanto a los miembros de la comunidad como a la propia comunidad en su conjunto. La actividad principal del miroed o kulak era la usura (rostovschichestvo), de ahí el calificativo de comedores de gente o devoradores de la comunidad. En sus orígenes los miroed eran campesinos siervos, los cuales dentro de su propia comunidad comenzaron a practicar la usura. A cambio del dinero prestado, del uso de animales de labor, de maquinaria o de parcelas de terreno, los campesinos debían devolver a los miroed intereses desorbitados tanto en dinero como en productos o trabajo gratuito. Los campesinos se empobrecían y las propias comunidades se debilitaban por la actuación de los miroed. Paralelo a este empobrecimiento, las familias de miroed comenzaron a amasar fortunas. De entre estos campesinos, muchos señores elegían a sus capataces e incluso a los administradores de sus fincas.

La deskulakización

La colectivización de la agricultura que tuvo lugar en la URSS entre 1929 y 1933 estuvo acompañada de la deskulakización del campesinado en la URSS, o como se decía en aquellos años, de la liquidación de los Kulaks como clase social. En aquel proceso, los campesinos considerados Kulaks fueron enviados a regiones alejadas de sus lugares habituales de asentamiento y se establecieron en nuevos núcleos de población o poblamientos especiales (spetsposelenie).

Estos núcleos de población fueron denominados de diferente forma según los años. Así, hasta 1934 se llamaban poblamientos de traslado especial (spetspereselenie), entre 1934 y 1944 se les denominaba poblamientos de trabajo (trudoposelenie), desde 1944 hasta su desaparición en los años 50 se les denominaba poblamientos especiales (spetsposelenie). Estos lugares eran denominados en el lenguaje popular como destierro de los Kulaks (Kulatskaia ssilka) o destierro de trabajo (trudssilka). Fueron creados por los decretos del Consejo de Comisarios del Pueblo (Consejo de Ministros) de 16 de agosto de 1931, de 20 de abril de 1933 y de 21 de agosto de 1933.

A uno de julio de 1938 el número de poblamientos especiales ascendía a 1741, en los cuales estaban censadas 997.329 personas. Los primeros años de establecimiento en estos poblamientos fueron especialmente difíciles, lo que se reflejó sobre todo en los índices de natalidad y mortalidad, siendo esta último mucho más elevada que la natalidad. Sin embargo, en 1935, los campesinos ya tenían unas condiciones de vida similares a las que tenían en sus lugares de origen, lo que volvió a reflejarse en un cambio en los índices de natalidad y mortalidad, siendo a partir de este año la natalidad superior a la mortalidad.

Existe una imagen deformada de lo que supusieron estos traslados de población. La sovietología occidental se ha esmerado en que tengamos de ellos una imagen similar a los campos de exterminio alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo esto no tiene nada que ver con la realidad. El sistema penitenciario ruso anterior a la Revolución, el soviético y el actual ruso se diferencian bastante del que conocemos en España. En el sistema penitenciario ruso existen varios tipos y niveles de reclusión: la cárcel o prisión, el campamento de trabajo, la colonia, el doblamiento especial, etc. Además, existen varias figuras penales relacionadas con el exilio, según las cuales algunas personas, después de cumplir parte o la totalidad de su pena establecen su residencia en un lugar de forma permanente y, dependiendo de la pena, no puede abandonar la localidad, la región o una entidad administrativa superior (territorio, república, etc.) durante un periodo determinado o incluso durante toda su vida. Las combinaciones pueden ser múltiples, entre ellas la prohibición de no poder visitar sin permiso especial la ciudad de Moscú o incluso las grandes ciudades.

La entidad encargada del control administrativo de la población trasladada era la comandancia especial (spetskomendatura) cuyo funcionamiento fue reglamentado por el Decreto del Consejo de Comisarios Populares de la URSS de 8 de enero de 1945. Existían 2.679 comandancias especiales compuestas por el comandante del puesto y su ayudante. Cada comandancia se encargaba del registro de un contingente de población comprendido entre las 300 y 1000 personas (sin contar a los menores de edad). Las funciones de la comandancia especial eran llevar el censo de población de los poblamientos especiales, el control del orden público, la lucha contra la delincuencia, facilitar el establecimiento de la población trasladada (incorporación al trabajo, vivienda, etc.), recepción de quejas y peticiones de la población, expedición de permisos para abandonar las regiones donde estaban establecidos, etc.

En los poblamientos especiales, sus habitantes estaban registrados en un censo especial y tenían prohibido abandonar las regiones en las que estaban establecidos. Sin embargo, el control de esta prohibición fue desde los primeros años bastante relajado, produciéndose abandonos masivos de personas (por ejemplo, en 1933 se fugaron 215.856 personas). En 1939, la Dirección de los poblamientos especiales se quejaba al Comité Central del Partido Comunista de Toda la Unión (bolchevique) de la gran cantidad de gente que había abandonado por su cuenta los poblamientos especiales y que era muy difícil hacerles volver ya que muchos de ellos trabajaban en la industria y habían conseguido puestos cualificados al tiempo que habían contraído matrimonio con personas que no pertenecían al contingente de los habitantes de los poblamientos especiales. En el caso de los pueblos trasladados durante la Guerra Patriótica, los casos de fugas masivas fueron menores y en general el comportamiento de estos pueblos no dio especiales problemas a pesar de que las formas de control de la población de los poblamientos especiales continuaron siendo las mismas.

Estas situaciones hicieron plantearse muy pronto al poder soviético la restitución de sus plenos derechos a los antiguos Kulaks, como también eran conocidos. Antes del año 1935 un contingente de 128.148 personas de los habitantes en los poblamientos especiales fue restituido en sus derechos electorales y no tenía ningún tipo de limitaciones a la hora de elegir profesión. El 25 de enero de 1935, todos los antiguos kulaks fueron restablecidos en sus derechos electorales y en diciembre de 1936 fueron reconocidos todos sus derechos ciudadanos, aunque siguieron obligados a continuar en los poblamientos especiales. Hay que indicar que los menores de dieciséis años estaban censados junto con sus unidades familiares, pero que una vez alcanzada esta edad, recibían sus pasaportes y decidían libremente si continuaban o no viviendo y trabajando en los poblamientos especiales.

A partir de 1935, con el reconocimiento paulatino de derechos se produjo la liberación escalonada de diferentes contingentes de antiguos Kulaks. El 1 de abril de 1947 su número era de 481.186. El 1 de julio de 1947, se redujo hasta los 221. 259. El 1 de enero de 1948 descendió hasta las 210.556 personas. Esta tendencia continuó hasta que finalmente en 1954 los antiguos kulaks fueron totalmente liberados. Por cierto que no hay que confundir la liberación con el abandono de los poblamientos especiales. El concepto liberación tiene aquí una connotación administrativa. Muchos continuaron viviendo en los poblamientos especiales como personas libres, donde desde hacía muchos años habían rehecho sus vidas y haciendas.

A 1 de enero de 1938 a los poblamientos especiales les habían sido entregadas 3.035.644 hectáreas de tierra, distribuidas de la siguiente forma:

-Tierras de labranza: 1.128.194 ha.

-Tierras para siega de pastos de invierno (heno): 287.431 ha.

-Tierras de pastos: 590.789 ha.

-Tierras para huertos familiares: 44.914 ha.

-Bosques y otros tipos de tierras: 984.000 ha.

Estas tierras eran explotadas según el sistema cooperativo implantado en la URSS con la colectivización. A principios de 1938 existían en los poblamientos especiales 1.058 arteles agrícolas que por Decreto de Comisarios del Pueblo de 9 de diciembre de 1938 fueron convertidos en Koljoz y se regían según el Estatuto General de los Koljoz. Además, para la explotación de estas tierras existían 24 Estaciones de Tractores y Maquinaria y 21 Talleres de Tractores y Maquinaria que disponían de unos 1000 tractores, 100 máquinas cosechadoras y 200 automóviles (camiones, coches y otros similares). En 1937 la producción agrícola de los poblados especiales fue de 294.859,3 toneladas de trigo, 14.119,4 t. de algodón, 496 t. de arroz, 167.800,5 t. de patatas, 38.274,1 t. de verduras, etc. A 1 de enero de 1938 el ganado de labor de los poblados especiales era de 56.326 cabezas, 196.338 de ganado vacuno, 62.303 de ganado de cerda, 224.036 cabezas de ganado ovino y cabrio, etc. Un documento oficial que recoge el establecimiento de un grupo de Kulaks en los nuevos poblamientos se expresa en los siguientes términos:

“…Todos los emigrantes, sus propiedades y también el ganado han sido trasladados a las tierras preparadas para su establecimiento.

En total han sido recibidas 5.535 familias que suponen 26.778 personas, de ellas 6.964 hombres, 7.517 mujeres y 12.297 niños.

Por término medio cada familia está compuesta por 4,8 personas.

La segregación de tierras para los emigrados ha terminado. En total han sido segregadas 328.000 hectáreas. Por término medio, para cada joziaistv le corresponden 20-25 hectáreas. Teniendo en cuenta el abastecimiento de agua al fondo de tierras, se crearán 13.100 joziaistvos. Falta tierra para 1.900 joziaistvos.

De acuerdo con el Narkomsovjov (Comisariado Popular de Sovjov), el NKVD presentará al Consejo de Comisarios Populares de la URSS la propuesta de traspaso del sovjoz de Bliujerovskii para el establecimiento de los 1900 joziaistvos restantes.

Con los traslados llegaron 4.447 cabezas de ganado vacuno y terneros, 1691 caballos, 350 cerdos y 10.527 cabezas de aves y conejos.

Los materiales de construcción reservados llegan de acuerdo con el plan elaborado, a excepción de los materiales procedentes del bosque…”

Algunos funcionarios del Ministerio del Interior consideraron que los habitantes de los poblamientos especiales se enriquecían demasiado deprisa, lo que era considerado como un error político, ya que podía impedir la reeducación político-social de los Kulaks. Por este motivo fueron abiertas muchas causas penales contra funcionarios del NKVD que trabajaban en los poblamientos especiales y muchos de ellos fueron represaliados (muchos miembros del NKVD fueron condenados por su comportamiento inadecuado con las personas trasladadas). Sin embargo esto no afectó al desarrollo de los poblamientos especiales, en los cuales, en septiembre de 1938 existían ya 1.106 escuelas primarias, 506 escuelas de enseñanza media, 230 escuelas de formación profesional y 12 centros de enseñanza superior técnica, atendidos por 8.280 profesores y maestros y en los que estudiaban 217.454 niños y adolescentes. Existía también una red de centros preescolares (guarderías, jardines de infancia, etc., que acogía a 22.029 niños y en la que trabajaban 2.749 educadores. Además, 5.472 niños huérfanos vivían en la red de Casas de Niños que existían en estas regiones (similares a las que por aquellas mismas fechas acogieron a los Niños de la Guerra españoles). Junto con esta infraestructura, existían 813 clubes, 1.202 casas de lectura y rincones rojos, 440 salas de proyección de cine, 1.149 bibliotecas, etc. El acceso a la educación de los habitantes de los poblamientos especiales estaba regulado por el Decreto del Consejo de Comisarios del pueblo de la URSS de 15 de diciembre de 1935 que garantizaba el acceso a la educación secundaria, técnica y superior de los niños y jóvenes de los poblamientos especiales en las mismas condiciones que para el resto de los niños jóvenes de la URSS.

3 comentarios:

  1. bueno la usura era el problema

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  2. Contarme Blancanieves y los 7 enanitos. En Ucrania el asesino de Stalin mató de hambre siete millones de campesinos. No mientan más.

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  3. Vasili Grossman, que era sovietico, cuenta en su libro "todo fluye", la razón de la deskulakización, y, continúa con que después de la deskulakización, efectivamente, el camarada Stalin ordenó requizar todo el grano y lo que no habían sido deskulakizados (o sea en su teoría los que no eran usureros) fueron abandonados a su suerte y murieron de hambre. 7 millones de muertos solo en Ucrania (holodomor), que por entonces era la despensa de la URSS, pero el hambre se dio por toda el país, así que los muertos fueron más. Los Kulak, no eran otra cosa que campesinos que habían logrado prosperar, primero les pusieron un impuesto muy alto, lo pagaron, luego otro, no lo pudieron pagar, entonces se llevaron a los hombres, los mataron, luego fueron por lo que quedaba. Grossman también cuenta como era la vida en ese campo de diversiones llamado Gulag, no era nada agradable, y era peor para las mujeres.

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